más aún cuando el tiempo que
resta para llegar a noviembre es un tanto superior a 150 días, lo que resulta
casi una eternidad cuando los conflictos, desencuentros, ataques y agresiones
verbales suman y suman cada día y con mayor virulencia e intencionalidad, son
tantos los lastimados y damnificados con los procesos de una elección, que en
tan corto tiempo no existen muchas posibilidades de curar y sanar a los
heridos, hoy no está el espíritu de compañerismo y solidaridad que se apreciaba
en todos los sectores en los tiempos de la primera elección post-dictadura.
Por cierto la Nueva Mayoría, es
la que presenta mayor desencuentros y dificultades en este proceso
eleccionario, en mi opinión porque primó en la mayoría del conglomerado la
necesidad irrenunciable de ganar la elección y para ello solo se consideraron
los resultados de las encuestas, pero hay algo no menor, se instaló la
necesidad de generar una elección primaria en la coalición, pero esto tenía una
condición especial, todos querían elecciones primarias pero nadie quería llevar
candidato propio, excepto el Partido Radical que fue el primero que se abrazó a
la popularidad de Guillier, fue así como abdicó Jose Miguel Insulza, Fernando
Atria y nada menos que Ricardo Lagos en el PS, en el PPD nunca se le entregó
formalmente el respaldo del partido a Ricardo Lagos lo que finalmente se
convirtió en el apoyo a Guillier; incluso el partido Comunista, contrario a su
conducta habitual, renuncia a llevar candidato y apoya a Alejandro Guillier,
después se sumarían la IC y el Mas, allí esperaban que la Democracia Cristiana
se inscribiera para competir contra todo el resto de los partidos de la Nueva
Mayoría, lo que esta no aceptó y se fue a primera vuelta electoral con Carolina
Goic a todo evento, diferente hubiera sido una elección primaria competitiva
con tres o más candidatos, en resumen todos tomaron opciones legítimas pero
estas provocaron las condiciones que hoy se viven.
Al otro lado de la cancha la
problemática se intenta minimizar asegurando que después de la primaria del 2
de Julio todos se sumaran a quién resulte vencedor, por supuesto esa es la
intención, pero quién podría desconocer las arremetidas especialmente de Manuel
Jose Ossandón contra Piñera en un lenguaje y acción que de aliados tiene bien
poco, seguramente quien no generará mayor problema será Felipe Kast, pero existe
una tensión evidente entre quienes apoyan a Ossandón y a Piñera, también
corriendo por fuera viene Jose Antonio Kast, quién dijo desde el principio que
no iría a primarias, ex UDI dura, ahora independiente, sufrió y fue víctima de
la tormenta que provocó Piñera con Golborne.
Por supuesto el frente Amplio
también tiene mucho que decir, aunque seguramente no pasará a segunda vuelta,
me da la impresión que finalmente ante lo evidente, mayoritariamente podría
apoyar al candidato o candidata de la nueva Mayoría.
¿Quién tendrá más éxito?
Sinceramente creo que la coalición que
va a llegar a la presidencia de la República, va a ser la que logre con mejor
resultado, suavizar las relaciones, el trato y generar los espacios de unidad,
sin unidad no hay Gobierno, ni mayoría parlamentaria.