Era
un hecho anunciado, las provocaciones del Gobierno al recurrir al
Tribunal Constitucional por el tercer retiro del 10% de las cotizaciones
de los trabajadores sería una afrenta que los ciudadanos no están
dispuestos a tolerar y tal como era evidente una escalada creciente de
protestas se hace presente con un futuro difícil de predecir para los
próximos días, es difícil tener una crítica a la reacción ciudadana,
cuando se nos muestra por todos los medios las dificultades que hacen
sufrir y padecer a millones de Chilenos, que literalmente no tienen como
subsistir, sumado a la posición del ejecutivo, las declaraciones de
representantes del empresariado son combustible que provoca la ira de
muchos producto de la afrenta al derechamente plantear; Que quienes
reciben los bonos o ayudas económicas para enfrentar la pandemia, no
quieren trabajar lo que hace ver una disminución de la masa laboral, en
otras palabras trata de “aprovechados” a quienes reciben ayuda, esto
literalmente polariza la convivencia, ofende a los trabajadores y de
paso refleja su absoluta indolencia frente a las necesidades de la
ciudadanía, esto no nos sorprende porque siempre a pesar de pequeños
maquillajes el poder económico tiene absolutamente clara sus
prioridades, primero ellos, segundo ellos y tercero ellos mismos.
De
modo de evitar un desastre electoral en los comicios futuros, el
conglomerado de gobierno se divide respecto a la votación en torno al
tercer retiro de fondos de las AFP, por lo que más de la mitad del
parlamento oficialista cierra filas en la posición a favor del tercer
retiro, con ello pretenden no quedar tan mal parados políticamente con
la ciudadanía, sin embargo, los chilenos más allá de las características
propias han demostrado ser inteligentes y se dan cuenta que las
matemáticas son exactas y que para demostrar que están por las luchas de
la ciudadanía es necesario algo más que votar a favor
circunstancialmente un proyecto, esta coyuntura en lo inmediato muestra
una actitud un poco más recatada de la oposición que pareciera un tanto
más cohesionada frente a estos hechos, por supuesto que aquello es
positivo, uno quisiera ver que “baja la temperatura de los cabezas
calientes” y que poco a poco van descubriendo que mejorar las
condiciones de vida de los chilenos pasa por el esfuerzo de mayor de
unidad que tiene que hacer la Oposición, no creo que esto sea el
puntapié inicial de una nueva forma de entenderse, pero al menos genera
algún nivel de esperanza en que se puedan lograr revertir los
desencuentros, descalificaciones y desprecios, para lograr convertirse
en alternativa gubernamental con un programa de gobierno adecuado que
permita iniciar los cambios que nuestro país necesita con urgencia y
aquello absolutamente independiente de quien sea el nombre que lo
encabece, sino se aprovecha este momento crucial, entonces se convertirá
en realidad lo que ya hemos escrito reiteradamente en otros artículos,
nosotros mismos instalaremos a la continuidad del Gobierno de Sebastián
Piñera, producto de estarnos mirando el ombligo y buscando al adversario
político entre nosotros mismos, la tarea no es fácil porque hay que
derrocar los egos, las ambiciones personales desmedidas y hacer
prevalecer el bien común para nuestros ciudadanos, tarea nada de fácil,
esperemos que nos dicen los próximos días.
Finalmente
decir que lamentablemente las cifras de contagios del Covid, nos
amenazan con entrar a un nuevo encierro, ojalá no suceda, pero revisemos
como se produjeron principalmente los aumentos y veremos que no estamos
haciendo las cosas muy bien.