Los ganadores y perdedores de la última encuesta CEP

Los
retiros del 10% de los fondos previsionales y la prolongada pandemia
del Coronavirus sin duda han influido fuertemente en los últimos
resultados de la encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP) dada a
conocer durante la semana.

Las dos mujeres que lideran los resultados, Pamela Jiles e Izkia Siches, se han potenciado en los últimos 13 meses en el país.

La
periodista se desmarcó definitivamente del Frente Amplio, al igual que
el Partido Humanista, y logró posicionarse en el agenda pública merced a
sus habilidades comunicacionales junto a su pareja, el también
periodista
Pablo Maltés, hoy candidato a gobernador por la Región Metropolitana, y su estrategia de impulsar los retiros de los fondos de las AFP.

Este
factor, para algunos, hace más difícil que los parlamentarios se
apeguen a la institucionalidad y su rol más republicano y representa un
peligro, en un período marcado por una seguidilla de elecciones.

Según las conclusiones políticas que se pueden sacar de la encuesta telefónica no solo grafica que Pamela Jiles
es el personaje político mejor evaluado (54%), muy por encima de los
demás políticos en carrera. Lo más importante es que si se descuenta a
Izkia Siches (49%), le saca más de 20 puntos a los demás personajes que han lanzado su precandidatura: Joaquín Lavín (32%); Sebastián Sichel (30%), Mario Desbordes (29%); Evelyn Matthei (27%); Ximena Rincón (25%), Heraldo Muñoz (24%); Daniel Jadue (24%) y así por delante.

Ahí se refleja claramente el descenso en picada del alcalde comunista Daniel Jadue, quien no ha sido capaz de mantener una aprobación debido a que su sector no lo ha sabido fortalecer.

Los
expertos también señalan que lo de Jiles es muy interesante porque,
pese a su perfil polémico, su tasa de rechazo es la más baja (-28%) y
los candidatos que la siguen están más de 10 puntos abajo. A Jadue
(-49%), su rival en la izquierda más radical, le saca más de 20 puntos.
En las propias personas que se autodefinen de izquierda le gana por
igual cifra.

Otro
hecho que también es muy destacable en el análisis es que en la derecha
Lavín la supera por solo cinco puntos y en el centro es aventajado por
Jiles por 14.

Una de las sorpresas en la CEP fue la aparición del ministro de Salud, Enrique Paris.
Desde junio del año pasado se le puede ver en televisión todos los
días, está sobreexpuesto y a eso dicen algunos le ha sabido sacar
dividendos. Además, la masiva vacunación a la que nos hemos visto
beneficiados millones de chilenos también le han jugado a su favor.
Aparece con un 34% de aprobación en el tercer lugar, tras Jiles y
Siches.

Otra sorpresa para muchos es el ascenso rápido de la nueva presidenta del Senado (DC), Yasna Provoste,
quien a menos de 60 días de asumir el cargo supera a todos los
candidatos de la centroizquierda en evaluación política: 26% (con una
tasa de rechazo de 40%). La sigue
Ximena Rincón (25% y 40%), quien sin embargo es la candidata proclamada de la DC y lleva más de un año tratando de posicionarse.

Esta
encuesta CEP fue realizada en uno de los momentos más complicados del
Gobierno y dada a conocer en la semana más dura de los últimos tiempos
para el mandato de Sebastián Piñera: en medio de la derrota del tercer
retiro en la Cámara y con altos grados de conflicto no solo con la
oposición, sino también con su propia coalición.

La
aprobación de Piñera alcanza sólo a un 9% (igual cifra que la de la
encuestadora Cadem), la de rechazo un 74% y los que no aprueba ni
desaprueban un 9%. El resultado ratifica una vez más que el más grave
problema del Presidente, electo en 2018 con un 55% de los votos, es la
desafección de su sector. Ese es un factor clave en vísperas de las
elecciones del 15 y 16 de mayo. Y esto comprueba una vez más que todos
sus intentos de unir a la coalición han fracasado.

Si
se hace un diagnóstico analítico se puede llegar a una conclusión casi
unánime: el estilo considerado demasiado personalista de gobernar de
Piñera, sumado a muchos errores políticos de envergadura, y el resultado
pudo haber sido peor si se hubieran considerado otras agravantes.

Piñera desapareció políticamente. Ya no existe y su mandato agoniza con un difícil respirar.

Los
resultados de la CEP dejan en un momento muy complejo a la derecha: el
crecimiento de Jiles y el ascenso de Provoste es una pésima noticia para
ese sector.

Los presidenciables de derecha están apelotonados tras la platinada periodista: Lavín lidera (32%), le sigue Sebastián Sichel (30%), Desbordes (29%) y Matthei (27%) y muy rezagado Ignacio Briones (17%).

Si
se tomara en consideración estos resultados estaríamos hablando de una
primaria presidenciable muy abierta entre los cuatro primeros. Si esos
comicios votan los iden
tificados con la derecha se da el siguiente cuadro: Sichel (53%), Matthei (50%), Lavín (48%), Briones (43%) y Desbordes (36%).

Paula Narváez, a quien un sector de la izquierda chilena le ponía todas sus fichas, no prende nada.

Tras su lanzamiento en enero con el espaldarazo de la ex Presidenta Michelle Bachelet,
marca solo 20% y su tasa de rechazo es casi el doble (39%). Solo supera
a Briones (17%) y a Gabriel Boric (15%). Desde su lanzamiento, Narváez
ha logrado solo 38% de conocimiento y, tras numerosas reformulaciones en
su equipo y en su estrategia, ha optado por inclinar más a la izquierda
su campaña, centrada, entre otras cosas, en los impuestos a los super
ricos.

Para Magallanes es importante el caso Gabriel Boric.

El
diputado, que a mediados de marzo vino a Punta Arenas a lanzar su
campaña presidencial en el Cerro de La Cruz, marca solo un 15%.

Se quedó muy abajo. La candidatura de Boric no sube. Está apenas 6 puntos por arriba de Piñera
y con esa aprobación de la CEP no tiene cómo revertir en tan solo siete
meses para superar a fenómenos políticos que están muy por encima de
él.

A
Boric le están jugando en contra muchos factores. Algunos hablan de una
inmadurez política que le llevó a caer en las garras de ideas de un
sector más duro de la izquierda y a confiar en reuniones que sostuvo con
Daniel Jadue en enero pasado y confiar en que puede derrotar a un
extenso listado de candidatos de la oposición en una anhelada primaria
abierta.

Esta
baja aprobación de Boric pone en riesgo de que pueda llegar a la meta
con sus intenciones presidenciales porque para ello debe juntar firmas
en varias regiones del país donde está constituido su partido
Convergencia Social.

Y en Punta Arenas una buena medición ocurrirá en 15 días, cuando su “delfín” Arturo Díaz se enfrente a Claudio Radonich y Luis Legaza
en las elecciones municipales para la Alcaldía de Punta Arenas. De caer
derrotado Díaz será el primer traspié para el barbudo diputado en su
propio terruño. Según comentan en los mismos círculos políticos, de los
tres postulantes el que ha marcado un mayor ascenso en las últimas
semanas ha sido el profesor Legaza, lo que complejiza aún más a Boric y a
Díaz y vuelve a hacer pensar y reflexionar con un claro análisis: ¿Por
qué Gabriel Boric se quiere ir de Magallanes?

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