Pocos
señalan que la tardanza en la recuperación económica radica, además de
erradas políticas de los gobiernos de turno en Latinoamérica, a la
pandemia del Coronavirus que dejó a las diversas actividades productivas
con un retraso y algunas de ellas con un cierre temporal. Pero el
manejo de la inflación es fundamental y en eso hay pocas certezas; entre
esas está que nuestra Región de Magallanes y Antártica Chilena está más
pobre, con más desempleo y con más problemas para recuperarse. Ahí las
críticas apuntan a cómo se debe actuar ante esto y las trabas por
ejemplo al sector productivo en Magallanes en nada contribuyen a
ponernos de pie. La recuperación tardará varios años, varias temporadas,
si es que volvemos a una región parecida a la que éramos antes de 2019.
La región ya venía resentida desde el Estallido Social.
Pese a las grandes intenciones y de que buena parte de nuestro comercio
local está recuperando más nivel de actividad, por la heterogeneidad
geográfica y de densidad poblacional de nuestro país esa mayor
flexibilidad dependerá mucho de lo que ocurra en otras zonas, porque Magallanes
sigue siendo muy dependiente de Santiago. Magallanes depende mucho del
Estado, y esto Gobierno del Presidente Gabriel Boric lo quiere
incrementar aún más. Si el país no está bien será difícil para nosotros
también recuperarnos. Se perdieron muchos
puestos de trabajo. La cifra de la inflación y el costo de la vida
crecieron como nunca en Magallanes. Los sectores más afectados con esta
crisis económica y social han sido el comercio, el turismo, la
construcción, el transporte y los servicios de alojamiento y servicios
de comida. Los analistas entienden que esas cifras podrían profundizarse
y
admiten que puede haber un salto rápido en el corto plazo y, después,
una meseta más difícil de sortear. El impacto económico del Coronavirus
en el mundo es tremendo, inimaginable. Más aun en los emprendedores y
más en un país que ya venía resentido desde hacía más de dos años. ¡Se nos vienen años de recesión!