Hace un tiempo, Suplemento Análisis de Diario El Pingüino publicó el ránking con los médicos a los cuales más se les han rechazado licencias médicas en la Región de Magallanes y Antártica Chilena. El problema no es nuevo, pero la falta de decisiones hizo que continuara avanzando hasta alcanzar una proporción impactante. En 2017, según se ha informado, la suma total destinada al pago de las licencias alcanzó la increíble cifra de más de 1.600 millones de dólares. El crecimiento respecto del año anterior fue superior al 10 por ciento en términos reales, sin que se haya producido algún aumento en las tasas de enfermedades que pudiera justificar un incremento. Para algunos expertos en la materia, cerca de 500 millones de dólares este año corresponderán al pago de licencias no debidamente justificadas. Los médicos que otorgan los permisos más cuestionables están ya identificados. Han sido sancionados en numerosas ocasiones y han debido pagar millonarias multas, pero continúan con su conducta, pues les resulta más rentable pagar la multa que suspender la práctica de otorgar las licencias. Al parecer, nadie ha podido descartar que tales permisos sean transados y produzcan ganancias directas, además de atraer público a la consulta. Con ello, sólo puede esperarse que siga aumentando la magnitud del problema en un sistema de salud que no tiene recursos para otorgar buenas atenciones a los pacientes que sufren enfermedades verdaderas.