Hace
unos días escuché, vi y leí que en nuestra patria “los niños estaban
primero” para distintos grupos, en diferentes momentos de nuestra
historia.
También
he podido escuchar, ver y leer que nuestros adultos mayores también
estaban en el primer lugar de las urgencias sociales y económicas
pendientes.
Y
loa jóvenes y las mujeres se alineaban en esa ubicación…. Y los
trabajadores, y los emprendedores …. Y las señales que se han dado son, a
lo menos, contradictorias. No hay jefatura titular en la entidad fiscal
que tiene que ocuparse la niñez: Tampoco se aprecia una política de
estado para nuestros adultos mayores.
Y
tampoco hay una respuesta clara, precia y concisa acerca de los jóvenes
que tienen millonarias deudas con el tristemente célebre CAE…. Las
mujeres siguen siendo víctimas de arteros ataques y asesinatos que,
cuando se producen, despiertan enojo general, pero tampoco hay
respuestas reales, efectivas y que permitan poner coto a este flagelo.
Volvamos
a los niños: ¿Cuántos han perdido la vida a causa de “balas locas”;
Cuántos más están en la droga, en la delincuencia, después de abandonar
estudios, buscando recursos materiales para sus necesidades y las de su
familias? No hay cifras ni estadísticas confiables en este país, nuestro
país.
Y
nuestros adultos mayores cobijado en la salud municipal, postrados, con
medicinas escasas, tanto como los profesionales que deben atenderlos en
kinesiolología, podología y demás requerimientos de una salud golpeada
por las enfermedades y los años de trabajo y sacrificio para quienes
apenas se destinará un aumento de sólo CIEN PESOS en el “per cápita” de
la salud municipal.
Excusas
y justificaciones sobrarán, pero los olvidados de siempre deberán
seguir esperando? O es posible adoptar acuerdos para superar esos
injustificables “olvidos” del estado – fisco – gobierno y los grupos
políticos que se disputan el poder?.
Y
que, si se llega a un acuerdo para lograr más fondos para atender las
necesidades de millones de chilenos postergados y amenazados con pésimas
señales, como el aumento de los impuestos, el alza de las
contribuciones, la delincuencia narcoterrorista y la inflación, llegue
lo más posible a quienes más lo necesitan.
Es de Justicia…. Es de Humanidad… Aunque sean mínimas… Pero no deben seguir siendo chilenos de segunda, tercera o cuarta clase….