Los peligros por el incumplimiento de la velocidad máxima permitida

La
medida de los 50 kilómetros por hora de velocidad máxima en vías
urbanas impuesta hace poco más de tres años busca ejercer un respeto
principalmente por el peatón. Porque a esa velocidad, el chofer igual
alcanza a reaccionar. El exceso de velocidad es la principal causa de
muertes producto de accidentes de tránsito en las carreteras de nuestro
país, y en especial en nuestra Región de Magallanes y Antártica Chilena,
donde hasta existe una especie de competencia nocturna especialmente
los fines de semana en concurridas avenidas. Lo ilógico de las tragedias
es que se producen por una voluntad propia del afectado, es decir, o
bebe alcohol de manera irresponsable y luego maneja, o al conducir lo
hace como si estuviera compitiendo en una carrera. Algo ilógico, pero
que se ha convertido en la principal razón de las muertes de conductores
y acompañantes. Durante el día, pero por sobretodo durante las noches y
las madrugadas, en Punta Arenas y en Puerto Natales podemos ver en
nuestras calles a cientos de inconscientes conductores que transgreden
las leyes del tránsito y deambulan a velocidades increíbles. Pero lo más
preocupante e inentendible es que provocan accidentes mortales, y
muchas veces son inocentes los que fallecen por la estupidez cometida
por otros, algo que lamentablemente hemos visto muy de cerca con
numerosas pérdidas de vida en las costaneras de las dos principales
urbes de la Región de Magallanes. La tolerancia cero a esta imprudencia,
a esta forma de vivir y conducir, debe ser aplicada desde ya. Sin
contemplaciones ni análisis previos. Basta de permitir en nuestras
calles a personas enfermas tras un volante. Y que ponen en riesgo la
vida del resto.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS