La semana pasada, fue una de esas semanas especiales, todo Chile, estuvo sumergido dentro de la magia de los Juegos Panamericanos. Entre los integrantes del denominado “Team Chile”, pudimos ver como nuestros compatriotas, lucharon cada una de sus oportunidades para llevarse una medalla, y con ello, poner en lo más alto nuestro pabellón nacional. También nos dimos cuenta, que existen personas que no solo migran a nuestro país, también se nacionalizan, para llevar nuestros colores en cada competencia deportiva, tal fue el caso de una alemana nacionalizada chilena, amante de la equitación; una ucraniana, en artes marciales; y una experimentada jugadora de tenis de mesa, de origen chino.
Todos ellos merecen el máximo de nuestros respetos, debido a que independientemente de su origen, dejaron su país natal, para venir a desarrollarse como deportistas y defender nuestros colores. Tal como cualquier inversión, el deportista recibe años de dedicación en su país de origen, y nosotros somos los elegidos para cosechar esos triunfos; de la misma forma, es posible que nuestros talentos deportivos, puedan también elegir, otros países para desarrollarse, si no estamos a la altura con brindar una atractiva política deportiva nacional.
Asimismo, la pasada semana, conocimos la cara más horrenda de la delincuencia, con secuestros realizados por extranjeros expertos, con un delito poco común en nuestro país, es el caso específico del secuestro, y que se suma a las noticias de cuerpos humanos desmembrados, que se han encontrado dentro y fuera de las ciudades más importantes del país.
Chile cambió para siempre, y la migración, nos ha mostrado su cara más amable, la de los migrantes que vienen no solo a integrarse, en donde incluso, vienen a nacionalizarse como chilenos; pero también, nos muestra la expertiz y trabajo detrás, de múltiples delitos extranjeros, que no los conocemos, pero que vienen a afectar negativamente a nuestra comunidad, pasando por personas comunes, pequeños comerciantes de barrios, hasta llegar a nuestros políticos; esta es una nueva forma de hacer delitos, de hacer crimen, y con eso infundir el terror y el miedo en la sociedad.
Migrantes, decentes y honestos existen, los vemos en todos lados, desde cargos gerenciales, hasta puestos de trabajos humildes, ellos son parte de la economía, ellos incluso ejercen su voto, advirtiendo lo que han vivido en sus países de origen, porque sin duda llegan a nuestro país en busca de un futuro mejor.
La situación migratoria, incluso tomo ribetes constitucionales y es el nuevo proyecto de Constitución Política de la República, lugar donde incluso se mencionan medidas para afrontar el descontrol y la falta de Estado, en materias migratorias.
En países desarrollados, las políticas de migración existen, los países seleccionan a sus migrantes, para qué, con su traslado a su país, buscan encontrar oficios y profesiones que no están cubiertas por ellos, o, por ejemplo, buscan familias para sus comunidades envejecidas. Como Liberal, estoy de acuerdo con la migración, pero en donde exista, siempre un ganar – ganar, en donde la familia migrante gane, y nuestra sociedad con ellos avance a ser un país más cerca del desarrollo.