Mientras
en Puerto Natales cuentan con un gran terminal de buses, los turistas
extranjeros que nos han visitado en los últimos meses no se explican el
por qué Punta Arenas no posee una infraestructura similar. A nivel país
en grandes capitales regionales de Chile no saben qué hacer con sus
terminales de buses o rodoviarios, nosotros en Magallanes y Antártica
Chilena ni siquiera los tenemos. En regiones del centro del país las
terminales de buses interurbanos están generando numerosos problemas en
sus barrios, debido a las externalidades que provocan en materia de
ruido y congestión, lo que se suma al deterioro de pavimentos, espacios
públicos y edificaciones. Mientras, acá las iniciativas de construcción
de un rodoviario “duermen plácidamente”. Acá no se concreta, ni nadie al
menos se pone de acuerdo entre qué hacer o dónde hacerlo. Porque
incluso llegó a estar en algunas bases de licitación, pero nadie se
atreve a exigirlo. De hecho, en este diario el 4 de septiembre de 2010
publicamos que Punta Arenas tendría uno en la ZonAustral, proyecto
enmarcado dentro del contrato de concesión celebrado entre el Gobierno
Regional y la administración de la Zona Franca, que considera la
construcción de un Terminal de Intercambio Modal destinado a centralizar
el movimiento de transporte terrestre de buses comunales. Constaría de
10 andenes para buses con 750 m2, con más de 850 m2 de área de
circulación peatonal y estacionamientos gratuitos para vehículos
particulares, entre otros. De eso han pasado casi 13 años.
Sabemos que se deben estudiar los efectos que con ello se acarrean:
actividades comerciales adyacentes y de servicios (incluida la
locomoción colectiva que deba transitar por el sector), además de una
población flotante para un determinado barrio de la ciudad. El carecer
de una terminal de buses es tan o más importante que un “Arena Punta
Arenas”, especialmente por la temporada turística. Han pasado muchos
años y a lo mejor habrá que seguir esperando.