Esta
mala administración de un país que era próspero y se aprestaba a saltar
los últimos obstáculos que lo harían alcanzar un desarrollo al cabo de
décadas de trabajo y sacrificio, busca mantenerse en el poder a toda
costa.
¿Y cómo?…
Fundamentalmente
tratando de recuperar un electorado estudiantil que ya le empieza a ser
esquivo porque a los sectores más jóvenes se les puede engañar o
encandilar sólo por un tiempo y ya han transcurrido varios años desde
las marchas de “los pingüinos”, entre ellos varios conocidos y
reconocidos sostenedores de esta administración y que son cercanos o
forman parte del “Partido del Señor Presidente”.
No
daré nombres porque todos ustedes a quienes aludo, con el sabor amargo
de la decepción ante tanta voltereta, ante tantas justificaciones de
errores, de turbios manejos y de tantos y tantos anuncios de promesas
incumplidas, como la condonación del CAE, el pago de la deuda histórica a
los profesores y de las calles sin violencia, control del narcotráfico y
del crimen organizado.
La
última de esas promesas es que se condonarán las deudas por el Crédito
con Aval del Estado, CAE, un sistemita creado por el gobierno de Ricardo
Lagos y su equipo que, por estos días, se hacen los cuchos.
Y
dijeron que la fórmula se conocerá en septiembre de este año, un mes
antes que las elecciones de gobernadores, alcalde, consejeros
regionales, alcaldes y concejales (espero que a mí me reelijan).
Una
forma destinada a crear expectativas entre los deudores y sus familias,
entre los morosos y entre quienes debieron hacer uso del sistema porque
carecen hoy y ayer no tenían, de medios suficientes para estudiar,
claro que hay muchos pudientes que se avivaron pensando que nunca iban a
pagar.
Pero
no hay en las arcas fiscales 11 mil millones de dólares y tampoco hay
que dejar de tener presente a quienes ya pagaron o están al día: ¿se les
devolverá lo pagado si a otros los beneficia una eventual condonación
del CAE.
Un
truco sucio para atraer ingenuos, creyendo recuperar votos
perdidos….Pero este ofertón electoral no es creíble entre quienes tienen
el CAE en mora o al día, pero nuestros jóvenes, menores de cuarenta
años, no son ingenuos y no van a caer en este nuevo engaño, en esta
nueva promesa, lista para servir para otra voltereta…
Padre Eterno; perdónalos Tú porque saben lo que hacen y tu sabes castigar la mentira, el engaño, la maldad…