El
pasado lunes, en ceremonia realizada en el Palacio de La Moneda, el
Presidente Sebastián Piñera anunció la implementación de una Política
Nacional de Medicamentos que, a través de una serie de medidas, pretende
que la población acceda a los fármacos a menores precios. Se trata de
un anuncio que sin duda valoramos, pues muchos de sus aspectos fueron el
fruto del trabajo legislativo que desarrollamos los senadores de
oposición que integramos la Comisión de Salud del Senado. Propuestas
como mayores
sanciones ante incumplimiento de las farmacias, receta con la
denominación común internacional y no el nombre de fantasía, política de
bioequivalentes y, sobre todo, la entrega a domicilio a adultos mayores
son parte de los planteamientos que hemos hecho y que fueron recogidos. Sin duda es una buena noticia también que el Gobierno le pusiera suma urgencia al proyecto que modifica el código sanitario
para regular los precios de los medicamentos y evitar así la
integración de los laboratorios y farmacias, denominada Ley de Fármacos
II que actualmente se encuentra en la Cámara Baja a la espera de su
debate en particular. ¿Qué
elementos considera el Plan Nacional de Medicamentos? Los tres ejes que
contempla la iniciativa son accesibilidad, disminución del gasto de las
personas y facilitar trámites y asegurar la calidad de los productos.
En el caso de Magallanes creo que la accesibilidad es un tema de vital
importancia para personas que viven en lugares de difícil acceso y que
actualmente no cuentan con ninguna farmacia, como ocurre en Torres del
Paine; Laguna Blanca; Río Verde; San Gregorio; Primavera; Timaukel y
Cabo de Hornos, donde debieran implementarse los denominados almacenes
farmacéuticos.
Pero
la accesibilidad también tiene que ver con que las personas puedan
acceder a los medicamentos que requieren a precios justos y eso tiene
directa relación con todo un entramado opaco que provoca que,
actualmente, se paguen precios donde más que la legítima ganancia de un
laboratorio o farmacia, lo que existe es usura. Otro factor que me
parece de suma relevancia es un plan que se irá implementando de manera
gradual en el país, mediante el cual se le entregarán en el domicilio
los medicamentos a personas postradas o a adultos mayores que por alguna
razón no puedan desplazarse, recogiendo de esta manera una idea que
vengo planteado hace meses y que se comprometió a recoger el alcalde de
Punta Arenas. También hay que destacar una opción decidida para romper
con la mala práctica de negar los productos bioequivalentes a quienes lo
solicitan en las farmacias de las grandes cadenas, donde aún se realiza
la denominada “canela”, que no es más que pagos extra a los
dependientes por alcanzar metas de venta de medicamentos de marca. Esta
mala práctica debe quedar erradicada y, tal como anunció el Presidente
de la República, quienes incurran en esto sean severamente sancionados,
llegando incluso a la cancelación del permiso de funcionamiento cuando
haya reincidencia. Cuando esta política entre en vigencia usted tendrá
todo el derecho a exigir a quien lo atienda en la farmacia el
medicamento bioequivalente, que contiene los mismos principios activos
que aseguran el efecto terapéutico pero a un precio mucho menor.
Una
medida novedosa y que puede ser de mucha utilidad es la que señala que
personas naturales, previa autorización del Instituto de Salud Pública
(ISP), podrán importar de manera directa medicamentos que requieren.
Esto favorecerá a personas con enfermedades raras o poco frecuentes o,
por ejemplo, a quienes padecen de algún tipo de cáncer que requiere de
medicamentos que pueden no estar disponibles en Chile, o bien, cuyos
precios son más accesibles en el extranjero. Como ya lo señalé se trata
sin duda de una buena noticia para las personas que además deja en
evidencia que cuando hay diálogo entre las partes, cuando el Gobierno se
abre a escuchar ideas de otros sectores y a respaldarlas, se pueden
sacar adelante iniciativas que van en directo beneficio de la gente. Me
parece que es un ejemplo virtuoso de aquello que denominamos como la
“buena política”.