¿Políticos a punto de robarse plata de trabajadores como ocurrió en Argentina?

Les
guste o no la plata que administran las AFP, son ahorros de los
trabajadores cuyo exclusivo uso tiene relación con las pensiones de los
mismos ahorrantes. Ya no hay gente “jubilada” de los años 60, cuando un
porcentaje importante de los “viejos”, simplemente no tenían jubilación y
vivían con la familia. Hoy pareciera que los viejos son un problema y
ningún miembro de la “familia”, los quiere con ellos, por eso deben
arreglárselas por sí mismos.

El
sistema impuesto en la década de 1970 se hizo cargo de esa realidad y
creó un sistema mixto de ahorro individual, con componente solidario en
los tramos más bajos.

A
la izquierda no le importa el desarrollo económico, simplemente quiere
hacerse con el poder, para ello debe destruir las bases de un sistema
que había disminuido la pobreza en Chile en forma sustantiva y había
generado una nueva clase media emergente con expectativas de futuro
mejor.

Dicho
proceso virtuoso fue interrumpido por un desastroso gobierno de la
eterna rentista estatal, señora Michelle Bachelet, de un estallido
social -insurreccional, no controlado por un timorato y débil Sebastián
Piñera y ahora la brutal pandemia de inciertos resultados.

Lo
que es peor, como siempre usan el hambre del pueblo, para aprovecharse a
destruir los cimientos del sistema. Qué raro es ver a la izquierda
defendiendo la propiedad privada de los trabajadores para que se
“gasten” sus ahorros, propugnando el retiro del 10% de los ahorros
previsionales.

Esta
semana, sin embargo, los comunistas se sacaron la careta y Camila
Vallejos presentó un proyecto que buscaba declarar de “interés nacional”
los fondos de las AFPs, que lo que busca es avanzar para la
estatización o expropiación de los ahorros de los trabajadores. Ahora
bien, pensemos de lo que es capaz la izquierda con el resto de la
sociedad si derechamente quieren robarse los fondos de los trabajadores.
Una paradoja. Por ahora el proyecto de la diputada Vallejo fue
declarado inadmisible, pero ha dejado en evidencia sus verdaderas
intenciones.

El
ser humano no aprende de otros, tiene que sufrir por sí mismo las
amarguras de las malas decisiones. Veamos que ha pasado en países que
han expropiado los ahorros a los trabajadores, como fue el caso de
Argentina. ¿Están mejor o peor que cuando se robaron los ahorros de las
AFJP?

Nada
positivo pasó una vez que se robaron la plata que los trabajadores
tenían en las AFJP. Aún cuando puedan formulársele muchas críticas al
actual régimen previsional mixto, es vital comprender que el remedio
propuesto por el Poder político será peor que cualquier enfermedad. No
solo agravará la situación de quienes dice defender, sino que asestará
un durísimo golpe a la seguridad jurídica y a la propiedad privada.

Se
trata de una norma basada en el engaño y en la demagogia populista. En
primer lugar, porque lejos de buscar la protección de los ahorros de los
trabajadores para su retiro, solo apunta a dar un manotazo a buena
parte de la ciudadanía para continuar financiando gastos del Estado que
nada tienen que ver con el régimen previsional.

Con
la estatización de los fondos privados de pensión, Argentina se
despidió del mundo por mucho tiempo porque rompió cualquier noción de
reglas del juego previsibles y desconoció el derecho a la propiedad. Un
gobierno capaz de apropiarse de los ahorros que acumularon millones de
argentinos durante 14 años está en condiciones políticas e ideológicas
de desconocer otra vez sus deudas. A fin de cuentas, casi lo único que
le quedará al Gobierno es el flujo mensual de los aportes jubilatorios,
aunque deberá hacerse cargo también de las jubilaciones que estaban a
cargo de los fondos privados.

Esta
expropiación ocurrió por la confusión ideológica que aqueja a gran
parte de la dirigencia política, que sigue viendo en el Estado al
salvador final de la equidad social. Exactamente lo mismo que está
ocurriendo en Chile hoy con el retiro del 10%, hay una confusión
ideológica profunda especialmente en los sectores democráticos de centro
izquierda que no se atreven a decir que no a una petición que abrirá la
válvula para que pase lo que ocurrió en Argentina.

En
las Administradoras de Fondos de Jubilación y Pensión (AFJP), 9,5
millones de argentinos tenían ahorrados casi 30.000 millones de dólares.
Con la excusa de garantizar pensiones justas para todos, el Gobierno
incautó los fondos, les dio certificados con un timbre del Estado a sus
titulares y se embolsó el dinero. Para ganar popularidad a corto plazo,
se usó parte del dinero en darles pensiones públicas a dos millones de
personas que no habían cotizado nunca. Una transferencia neta de
recursos en busca de votos.

El
robo perpetrado por los políticos argentinos se ha convertido en una de
las “soluciones” que, en Chile ha encandilado a los dirigentes del
Frente Amplio, Partido Comunista (PC) y sectores de la Nueva Mayoría.
Hoy con la pandemia ven la oportunidad de pegar el zarpazo y apropiarse
los 200.000 millones de dólares en activos de nuestro sistema que
permiten financiar las empresas que dan trabajo a millones de chilenos y
que representan el 70% del PIB Chileno. La Beatriz Sanchez o Jadue ya
se ven gobernando a Chile usando a su antojo la plata de los
trabajadores.

En
Argentina esta expropiación finalmente solo trajo el fin del ahorro
nacional, el término de la inversión, mostró a una parte de los
políticos como lo que son “ladrones” y finalmente lo que es peor
empobreció al país y las pensiones en Argentina cada día retroceden por
efectos de la inflación.

¿Queremos
eso para Chile y Magallanes? Parece que no hay peor ciego que el que no
quiere ver, hay sectores políticos irresponsables que quieren destruir
todo lo que nos hizo mejorar como país durante 30 años.

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