Una
vez más los habitantes de la Región de Magallanes estamos sufriendo por
vivir alejados de la capital de nuestro país. Una vez más vemos cómo la
falta de una política con enfoque en regiones, nos lleva al colapso, y
el corte de la ruta de ingreso a la ciudad de Punta Arenas por parte de
automovilistas exigiendo una solución definitiva por la desmedida alza
en el precio de las bencinas, es la gota que rebalsó el vaso. Haciendo
una rápida revisión del precios de los combustibles a lo largo de Chile,
nuestra Región de Magallanes con la de Aysén, son las únicas que las
bencinas superan hace semanas la barrera de los mil pesos por litro.
Algo que ya se torna simplemente insostenible, considerando que el
precio de varios otros productos han experimentado alzas sostenidas en
las últimas semanas debido a la inflación. Y por supuesto que eso va
generando molestia en la ciudadanía. Y si vemos el precio de las
bencinas en regiones cercanas a Santiago, tan sólo la de 95 octanos se
eleva levemente por sobre el mencionado guarismo. No podemos olvidar que
nuestra región es la más importante a nivel nacional en la extracción
de petróleo. Y a pesar de ser un recurso que nuestra región genera y
distribuye al resto del país, vemos que no nos trae ningún beneficio.
Seguimos siendo -como la gran mayoría de las regiones de Chile- el patio
trasero de Región Metropolitana. Es por esto que se hace necesario
crear un subsidio especial para nuestra región, o en su defecto una
disminución del impuesto específico a los combustibles, de manera tal
que le permita a cada magallánico poder movilizarse, hacer sus trámites,
sus exámenes médicos, sin necesidad de pensar cuánta bencina necesita.
Cabe recordar que a medianos de año, hubo un proyecto de ley para
disminuir a la mitad el impuesto específico de los combustibles,
considerando que desde noviembre del año pasado hasta el mes de julio,
hubo 36 semanas de alzas sostenidas de este producto. Una modificación
express a los parámetros del Mepco -que estabiliza el precio de los
combustibles-, permitió tener una baja. Pero ésta fue momentánea, ya que
la variación del dólar y aumento del valor del petróleo a nivel
internacional, nuevamente ha significado que en los últimos meses los
combustibles eleven su valor. Debemos dejar de lado los pequeños
gustitos políticos y unirnos por el bien de nuestra región y sacar
adelante un arancel especial al combustible en Magallanes. A nadie le
gustaría ver que lo ocurrido esta semana en la entrada a la capital
regional, sea el detonante de un nuevo “estallido social” en nuestra
región, donde nos sentimos abandonados y da la sensación de que existe
poca preocupación por los problemas que existen en nuestro territorio.
Por último, es necesario que las autoridades de Gobierno analicen
seriamente la conveniencia de mantener el impuesto específico a los
combustibles. Un gravamen que nació por un hecho puntual en 1985, pero
que al igual que muchos otros impuestos, de ser transitorio pasó a ser
permanente, lo que hoy se ha transformado en un perjuicio a la
ciudadanía.