Precio de la energía eléctrica: la nueva caja de pandora

La mañana del 17 de
agosto de 2016, en un acto cargado de simbolismo y con un despliegue
mediático que a nadie dejó indiferente, en el Centro Cultural Mapocho,
el ministro de Energía de ese entonces, Máximo Pacheco (hoy presidente
de Codelco), dio a conocer los resultados de la licitación que cambiaría
al sector eléctrico.

En
octubre de 2015 ya había realizado una licitación más acotada de
suministro eléctrico, donde participaron 38 oferentes -todos ERNC-,
adjudicando a un precio medio de US$ 79,3MWh. “Estos son los precios más
bajos logrados desde 2007, en la historia (…) estoy en un momento de
extraordinario optimismo respecto del giro que se está viviendo en el
sector eléctrico”, señaló en ese momento, argumentando que la baja de
los precios era un logro de la Agenda de Energía impulsada por su
cartera y la ley de licitaciones. El compromiso de la agenda era
ambicioso: bajar en 25% los precios de las licitaciones, lo cual fue
superado al lograrse una disminución de 40%. También se superó la meta
de tener el20% de energía con ERNC al 2025, lo cual incluso se adelantó.

En
los últimos días el tema del alza de las tarifas se ha tomado el
debate, luego de estar casi 5 años congeladas, comienza el duro proceso
de sincerar los números y devolver a las empresas generadoras los cerca
de US$ 6 mil millones que se les adeuda. Ayer se hizo público que los
mecanismos de estabilización tarifaria acumularán intereses a pagar a
2035 que alcanzarían los US$ 1.860 millones. El tema pasó de ser
económico a uno político, complicando aún más la situación y obligando a
una mesa técnica a buscar soluciones para paliar el efecto del aumento
de las cuentas de electricidad en los hogares más vulnerables y la clase
media. Pero en medio de todo esto también comenzaron a surgir
cuestionamientos por las promesas hechas en 2016, durante el segundo
Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, porque fue el mismísimo
Pacheco quien aseguraba tras la licitación de 2016 que las tarifas
caerían 20% a partir de 2021.

Para
hacer más complicado el panorama, en la región de Magallanes la cosa es
más intrincada. Esto porque la generación eléctrica es con gas natural
de ENAP Magallanes, empresa que tiene un subsidio que está entre los 70 y
80 millones de dólares al año para mantener precios que los
Magallánicos podamos pagar, y resulta que ahora las cuentas podrían
subir hasta un 50%. En resumen los usuarios seguimos pagando un valor
alto por un insumo extremadamente necesario para la vida, más aún con
los frentes de mal tiempo que estamos viviendo y que vendrán, con la
entrada del fenómeno de la niña.

Frente a esta situación me parece lógico proponer una alternativa de solución:

Con
el subsidio de 5 años que existe para mantener el precio del gas en
Magallanes, se podría construir una central termoeléctrica en Isla
Riesco y generar energía eléctrica a bajo precio para toda la región,
aunque entiendo que existe una serie de trabas legales construidas por
nuestros parlamentarios.

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