Preguntémonos ¿por qué?

De
niño, seguramente es la pregunta que hacía con más frecuencia a mis
padres y, como padre, es una pregunta que regularmente recibo de mis
hijos: ¿por qué? A pesar de que las respuestas, a veces, pueden resultar
difíciles (e.g. ¿por qué los países van a las guerras?), o tediosas
(e.g. ¿por qué me tengo que lavar los dientes?), al final del día, es
una pregunta que me encantaría que hicieran más seguido y que, como
adultos, quizás debiésemos hacernos con mayor regularidad.

Estamos
en la recta final del segundo proceso constitucional que hemos tenido
en 4 años. Salvo por 32 disposiciones que se están revisando en la
Comisión Mixta, el resto del borrador de constitución ya ha sido
aprobado a partir del trabajo conjunto de la Comisión Experta y el
Consejo Constitucional.

Al
igual que los múltiples atletas que estarán participando en los Juegos
Panamericanos, hay muchas figuras políticas que se están preparando para
la competencia que, de seguro, implicará la campaña electoral del
plebiscito.

Con
ese contexto, durante esta semana, varias personas entregaron sus
puntos de vista con respecto a la nueva constitución. Si bien es algo
que se irá incrementando con el correr de los días, seleccioné algunas
de ellas para hoy:

1.
Las palabras de Sergio Micco (antiguo director del Instituto Nacional
de Derechos Humanos y expresidente de Amarillos), para quien “el texto
del Consejo es mejor que la Constitución vigente”, añadiendo, a
propósito de una eventual victoria de la opción “en contra”, que “la
situación es infinitamente menos dramática que hace un año atrás.”

2.
Las declaraciones de María Pardo, consejera oficialista que forma parte
de la Comisión Mixta, para quien “lamentablemente, tengo que decir que
me quedo con la actual Constitución, no porque me guste, sino porque hay
que aplicar criterio de realidad y entender que mucho más allá del
origen -y esto es lo terrible que hay que comunicarle a la ciudadanía-
se está escribiendo una constitución en democracia peor que la
actualmente vigente que fue escrita en dictadura, así de mala es”. En
otro medio, la frenteamplista dijo “nunca pensé que iba a estar
defendiendo la constitución de Pinochet”, demostrando el dilema al cual
deberá enfrentar la izquierda radical en este nuevo plebiscito de
salida.

3.
Los dichos de Luis Silva, consejero Republicano y también integrante de
la Comisión Mixta, quien haciendo eco de las palabras de Pardo señaló
“la izquierda deja en evidencia que la legitimidad de origen nunca fue
la verdadera razón (…) ellos querían una constitución a la medida de sus
ideas”, para luego invitar a votar a favor de la propuesta, por
tratarse de “una constitución mejor que la que tenemos, que nos va a
permitir hacer frente a tres grandes males que nos aquejan hoy día y que
están diagnosticados transversalmente: el estancamiento económico, la
inestabilidad política y la inseguridad”.

El
voto obligatorio del 17 de diciembre es un deber ciudadano que debemos
cumplir, en un asunto de gran importancia para el futuro del país. La
mejor forma de cumplirlo, de acá a ese entonces, es leyendo la propuesta
y formándonos nuestra propia opinión al respecto. Solo así podremos
responder, con propiedad, a la pregunta del “por qué” de nuestro voto.

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