Tras
la prolongada pandemia que nos mantuvo prácticamente encerrados por dos
años (2020-2021), nuestra Región de Magallanes y Antártica Chilena
presenta cifras que son preocupantes. La zona más austral del país
presenta un ausentismo escolar que está por sobre el promedio. Las
razones son varias, entre ellas se alude a las climáticas, pero no es
solo eso. Un estudio encargado por la Fundación Educacional Oportunidad
reveló que un 33% de los escolares en Chile presenta niveles de
ausentismo crónico; es decir, faltó al colegio 20 días o más. Esa cifra
en la Región de Magallanes y Antártica Chilena se eleva a más del 40%.
Los números son preocupantes no solo por las consecuencias que la
inasistencia a clases tiene en la formación de los alumnos -expertos
reconocen que con más de 10% de inasistencias aumenta el riesgo de
deserción escolar- sino que también por la falta de preocupación que
existe tanto de la autoridad como de los propios colegios. El hecho de
que hasta ahora ningún organismo hubiera estudiado seriamente el tema es
una prueba de ello. Las cifras indican que el ausentismo escolar
presenta los números más rojos en la educación municipalizada. Y en
Punta Arenas, durante los últimos meses hemos tenido una fuerte crisis
en la Cormupa, con una paralización -que agregada a las vacaciones de
invierno- no le permitió a más de 11 mil escolares no recibir contenidos
pedagógicos por más de dos meses. El ausentismo tiene graves
consecuencias en la formación integral de los alumnos. Ir a clases
sistemáticamente es lo que les permite aprender, porque el aprendizaje
es acumulativo. Además, quienes no asisten al colegio con frecuencia no
pueden formar hábitos necesarios para la vida adulta como el esfuerzo y
la resiliencia y eso está pasando en un alto número de niños,
adolescentes y jóvenes magallánicos.