En
los últimos días visitó Chile, el destacado periodista Andrés
Oppenheimer, quien resaltaba en una de sus exposiciones la pérdida de
foco de los líderes de América Latina. El comunicador argentino
residente en los Estados Unidos, visualiza que los gobiernos se dividen
entre aquellos que le dan la bienvenida a la inversión extranjera y
aquellos que la impiden. Más que de izquierdas o derechas, los países
crecen y se desarrollan cuando se permite que las grandes empresas
inviertan y generen empleo. Mencionó
que en la última Cumbre de las Américas, en los Estados Unidos, los
países de la región perdieron una gran oportunidad. El gobierno de
Boric, es hoy promotor de la reactivación de UNASUR, que es una
asociación política, mientras la Alianza del Pacifico que es más de
orden económico, pierde dinamismo. Al escuchar a Boric, en su reciente
visita a México, en la cual invitó a AMLO a conmemorar los 50 años del
golpe militar reivindicando la figura de Allende, podemos concluir que
este gobierno no ha entendido nada. Boric es un joven intentando
aprender rápido, pero tras una buena decisión, sorprende con dos o tres
malas decisiones. En los últimos días, validó la aplicación de la Ley de
Seguridad Interior del Estado contra los camioneros, cuando no la había
aplicado antes frente a decenas de atentados terroristas en la
Araucanía. Seguimos con la puerta abierta en el norte, con miles y miles
de inmigrantes pobres ingresando a Chile y muchos de ellos
delincuentes. El gobierno sigue presionando con más impuestos, cuando el
problema está en la ejecución del gasto. Con los funcionarios que Boric
ha nombrado a dedo en cargos claves, a través de todo Chile, no existe
ninguna posibilidad de ser eficientes en el gasto público. La mayoría de
los funcionarios designados, no tienen la experiencia ni la
preparación, para ejercer las funciones para las que se les ha nominado.
La obsesión por una nueva Constitución, por la reducción de jornada
laboral, por los temas de feminismo extremo y el plan de celebraciones
de los 50 años del golpe militar, distraen tiempo y recursos de las
autoridades, en desmedro del desarrollo económico. Vienen días
difíciles, con una economía que entra en recesión, con fuerte
delincuencia dura y con crecientes protestas, muchas de ellas promovidas
desde el ala extrema del gobierno. Boric debe cambiar de foco y
olvidarse de esa idea de unir a América Latina en torno a ideologías comunes, lo que
no va a ninguna parte. Brasil, Argentina, Colombia, Perú y México están
enfrascados en múltiples conflictos internos. Hay que mirar hacia
adelante, y en sociedad con los países que crecen y que repudian las
dictaduras de Cuba, Nicaragua y Venezuela. Menos patria grande, menos
política barata y más trabajo. Finalmente y como lo indicará
Oppenheimer, la educación es la clave, y sus mejoras se llevan adelante
con proyectos de largo plazo, los que los políticos de turno no abrazan,
pues están inmersos en el corto plazo y en las próximas elecciones.
Chile invierte muy poco en I + D y ese es otro elemento que nos impide
generar mayor valor agregado a nuestros productos de exportación.
Resumen: más trabajo, educación, más I + D y menos ideologías
fracasadas, lo demás es música.