Productividad en Chile, lo que políticos prefieren callar

La
productividad en Chile es una temática de gran relevancia, que explica
en cierta medida el estancamiento del país en los últimos años, tanto en
incremento de salarios reales, así como también en el bajo nivel de
aumento de la productividad (OCDE, 2018). Algunos de las alertas
levantadas por la OCDE se refieren a la falta de sistemas de formación
de alta calidad y también flexibilidad laboral, que termina
repercutiendo en brechas salariales importantes entre hombres y mujeres.

Desde
el punto de vista de la construcción, que representa el 7 % del PIB, la
Comisión Nacional de Productividad (CNP) elaboró un informe sobre la
situación del sector, publicado en el año 2020. En él destacan diversas
materias del diagnóstico, que permiten ver en perspectiva sus nudos
críticos. Por ejemplo, se detectó que la productividad de la
construcción en Chile es dos veces inferior que el promedio de los
referentes OCDE y dicha brecha ha ido aumentando en el tiempo, así como
también se detectó que es menor la productividad de la construcción que
otros sectores de la economía y también existen brechas importantes con
respecto a la productividad entre empresas grandes, medianas y pequeñas
(CNP, 2020). Según estimaciones dadas por CNP y Matrix Consulting,
cerrar las brechas detectadas aportaría cerca de US$ 13 mil millones.

Los
sobrecostos que tienen los proyectos, un 50 % de ellos, difieren del 10
% del comparativo OCDE, eso se debe en gran medida a la falta de
integración de los proyectos en la etapa temprana de diseño, que termina
subestimando costos de los proyectos o eventualmente sobre
estimándolos, trayendo consigo un problema para el desarrollo de la
gestión de infraestructura pública del país.

Para
avanzar y mejorar los aspectos de la productividad en la construcción,
es necesario tomar en consideración los hallazgos detectados en el
informe CNP-Matrix porque develan que en gran medida Chile tiene
problemas en etapa de diseño de proyectos y así también en integración
de estos en sus distintas fases. En primer lugar, se propone un proceso
de evaluación, titulado value-for-money (CNP, 2020) , en etapas
tempranas de los proyectos de infraestructura, para mejorar la
transparencia y el análisis objetivo, con este tipo de mecanismos se
puede determinar si un proyecto determinado es probable de ser
concesionado o llevado a cabo mediante otro mecanismo, pero que tenga
una relación vinculante.

En
segundo lugar, es de suma relevancia capacitar a los formuladores de
proyectos e iniciativas de inversión (CNP, 2020) tanto en los municipios
del país, así como también a los gobiernos regionales. Creación de una
certificación conjunto entre el Estado y las universidades.

Finalmente,
Chile hoy en día posee un 27% de impuesto corporativo, que además sitúa
a nuestro país como uno de los sistemas tributarios menos competitivos
de los países de la OCDE, solo superando a Italia, según el informe de
competitividad tributaria de la Tax Foundation. Es por ello, como
tercera propuesta se propone avanzar en la reducción de la tasa
corporativa a un 20 %, con el objeto de incentivar mayor competencia e
ingreso de nuevos actores tanto en la construcción, así como otros
sectores o agentes económicos incentivando la formalización y doblegar
la mano a la demagogia que está hundiendo al país.

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