La
Senadora Yasna Provoste y sus decisiones al interior de la Democracia
Cristiana (DC) la posicionan en el mismo problema de Radomiro Tomic,
quien en un momento de la historia apoyó a un mal gobierno de izquierda
revolucionaria, que acabó con la interrupción de la democracia. Así, con
el mismo afán de evitar que llegue la derecha al gobierno, ambos
militantes DC han transitado por el mismo error, levantar sustentos a
gobiernos de izquierda.
En
su momento, el lema de Radomiro Tomic como candidato a la presidencia
de la República fue “Ni un paso atrás”. Él ofrecía avanzar en la
construcción de una sociedad popular y democrática, dando continuidad a
la revolución en libertad. Creía fijamente que podía tener afinidad con
la izquierda y procuró tener un entendimiento que se materializó en un
apoyo en la segunda vuelta a la Unidad Popular (UP), con la intención de
que en algún momento una mayoría del partido DC estuviera dispuesto a
participar en el gobierno de Allende, lado a lado con los otros partidos
integrantes.
Esta
iniciativa, si bien no se concretó por completo, sirvió de inspiración
para la construcción de la Concertación de Partidos por el NO y de la
Concertación de Partidos por la Democracia. Años congregados que podrían
ser perfectamente los peores que ha vivido la DC, años de apatía
intelectual, de falta de ideas, de creatividad, de confusión ideológica.
Sobre todo, años de enredarse entre las ideas socialdemócrata y
socialcristiana, concepciones distintas pese a que muchos quieran
pintarrajear otras explicaciones. Culpa indirecta de Radomiro Tomic,
cuyas buenas intenciones arrastran a un problema sin salida hasta hoy,
evita que la DC sea una alternativa a la izquierda o a la derecha, como
centro político.
En
el presente, esa semilla de afinidad a la izquierda se consolida con
Yasna Provoste, quien al crecer bajo el alero concertacionista y seguir
los preceptos de Tomic, se alimenta de toda la tradición. No obstante,
ya mantiene suspicacias a su alianza, porque la izquierda usa esos
conceptos en común de manera instrumental. Más aún, con el retraso de
los compromisos contraídos del FA, la han llevado a declararse
profundamente desilusionada del gobierno.
En
pocas palabras, siente que el apoyo que se le dio la Región de Atacama
es de un permanente maltrato y faltas de respeto, tanto por las crisis
de los Servicios locales de educación pública (SLEPs), como por el
cierre de la Fundición Hernán Videla Lira. Mejor dicho, expresa que
Boric traicionó a la región de Atacama, al electorado y que debe dar
explicaciones por este cierre que va a dejar a muchas familias sin
trabajo.
Por
consiguiente, Yasna Provoste pecó de crédula. Apoyó a Boric e incentivó
a que muchos DC sufragaran a favor de él, sabiendo lo que iba hacer.
Porque el presidente Boric dijo desde un inicio que era ecologista y
verde, lo que significa tratar de cambiar las estructuras sociales,
políticas y del medio ambiente.
El
cambio medioambiental está muy bien, pero eso afecta directamente a la
gran minería, la que es y seguirá siendo el motor económico del país.
Con los cierres de las fundiciones de Ventana y la de Paipote se
destruye la matriz productiva nacional, dejando de agregar valor a
nuestra riqueza. Estos cierres dejan la encrucijada sobre cómo hacernos
una extracción mineral limpia, considerando la actualización del proceso
y sus costos, o sea, más tecnología y disminuir el personal no
calificado.
Entonces,
la parlamentaria Provoste que se debe a sus votantes se centra en
defender el trabajo, insiste en que eso es lo que lo prometió el
gobierno, por lo que al aplicar sus medidas debe dar una explicación.
Sin embargo, eso es lo que consagró el gobierno, eso es lo que iba a
hacer desde el inicio.
Por
esta razón, es muy lamentable que una dirigente política como Yasna
Provoste haga estos reclamos cuando aplicó el manual Tomic, con la misma
intangible ingenuidad, aunque funcional a intereses e ideas que
obviamente a largo plazo no le trae nada bien el país. En el caso de
Tomic fue ingenuo al apoyar a la UP y ya vimos cómo terminamos; en el
caso de Provoste, al FA. No vamos a terminar con un golpe, sólo
continuaremos con un país acéfalo, sin gobierno y ya sabemos a quién hay
que pasarle el cheque del cobro por permitirlo.