La
presencia de animales, como los equinos, deambulando por diferentes
sectores de Punta Arenas, lamentablemente se ha vuelto una postal
habitual, por lo que no se puede calificar como un hecho aislado, pues
todos los días se ven en calles, pasajes y avenidas a estos ejemplares
pastando.
Esta
situación no sólo causa curiosidad, como lo fue al principio, sino que
hoy ya causa molestia, impotencia y preocupación de parte de la
ciudadanía, pues claramente son un peligro latente en distintos
sectores, en donde ya han habido graves accidentes, que más allá del
daño material sufrido en los vehículos involucrados, han resultado
personas lesionadas y animales gravemente heridos.
Pero
quién o quiénes son los responsables de la presencia de estos animales
en la vía pública. Partamos señalando que en primer lugar son los
propietarios, quienes en forma irresponsables dejan que estos equinos
salgan desde sus predios (sitios que no están cercados) y deambulen por
la ciudad en búsqueda de alimento, cuya responsabilidad de ese sustento
diario recae única y exclusivamente de sus dueños, pero como vemos, esa
responsabilidad no se está ejerciendo, muy por el contrario, cada día
vulneran el derecho animal.
Esta
vulneración de sus derechos, no darle alimento, está tipificado como un
delito amparado en la ley, motivo por el cual están infringiendo la
normativa, lo que ha motivado que la Municipalidad de Punta Arenas haya
interpuesto ante la justicia una querella por maltrato animal en contra
de los sus dueños… pero cuáles dueños o presuntos dueños, cómo y a quién
la justicia sancionará, según la ley, si estos equinos no tienen
marcas. Es la gran pregunta que nos hacemos.
Ante
a falta de marca, nos hacemos otras preguntas… quién es el responsable
en Chile de la protección animal… quién es en Chile de exigir la marca
de los animales. La respuesta la podemos copiar desde la propia página
de un organismo de Estado y que dice. ¿Quién se encarga de los animales
en Chile? “Desde el año 2009 Chile cuenta con la Ley sobre Protección de
los Animales y tres reglamentos complementarios, cuya aplicación es
fiscalizada por el Servicio Agrícola y Ganadero SAG. Este concepto
implica que los animales no sufran dolor o angustia, pero también que
sus necesidades fisiológicas, de seguridad y de comportamiento estén
satisfechas”.
Agrega
la publicación de la página web del SAG. “El término bienestar animal
designa el estado físico y mental de un animal en relación con las
condiciones en las que vive y muere. Un animal experimenta un buen
bienestar si está sano, cómodo, bien alimentado, en seguridad, y si no
padece sensaciones desagradables como dolor, miedo o desasosiego y es
capaz de expresar comportamientos importantes para su estado de
bienestar físico y mental. Además de requerir cuidados veterinarios
apropiados, prevenir enfermedades, refugio, manejo y nutrición, un
entorno estimulante y seguro, una manipulación correcta y el sacrificio o
matanza de manera humanitaria”.
Pero
ante esta propia publicación nos preguntamos, qué está haciendo el SAG
para hacer cumplir las normativas. Está claro que son las
municipalidades las responsables de administrar los bienes de uso
públicos y, por ende, los responsables de retirar los animales de las
calles, pero es el SAG el responsable de exigir el cierre perimetral de
los predios y de exigir la marca de estos animales, lo que no está
haciendo… otra cosa es no querer ponerle el lazo al caballo.