La crisis económica y
social derivada de la pandemia ha configurado un escenario especialmente
desafiante para la Región de Magallanes y para el país en general. Para
enfrentarla, como Gobierno hemos impulsado el diálogo y los acuerdos
con el Congreso y la sociedad civil. Gracias a este esfuerzo logramos la
aprobación de proyectos emblemáticos como el IFE Universal y el paquete
de apoyo a las pymes, que constituyen una amplia red de protección
social con las transferencias directas más cuantiosas de las que se
tenga registro.
Solo
en la Región de Magallanes el Estado entregó el IFE Universal a más de
60 mil hogares, beneficiando a más de 125 mil personas. Esto quiere
decir que tres de cada cuatro personas que viven en la región recibió el
IFE, con un promedio de $292 mil mensuales por hogar.
Asimismo,
hemos generado una batería de medidas de apoyo para las pymes, entre
las que se encuentran el subsidio al nuevo empleo, que se entrega a los
trabajadores que tengan un nuevo contrato de trabajo; créditos con
garantía estatal Fogape, para que las pymes puedan apalancar recursos e
invertir, y el bono de alivio de 1 millón de pesos que llegó a 11.138
micro y pequeñas empresas de la región. De ellas, un tercio son
lideradas por una mujer, por lo que accedieron a un 20% adicional del
beneficio.
En
total en Magallanes desde el inicio de la pandemia el Estado ha apoyado
en forma directa a las familias por más de US$ 125 millones, equivalente
a un promedio de $583.782 por persona, entregando protección y
tranquilidad a cada compatriota y micro y pequeña empresa que haya necesitado de un apoyo para salir adelante.
Ahora
comenzamos una nueva etapa. Junto con el avance de la vacunación y el
cumplimiento de las medidas sanitarias necesitamos transitar hacia la
creación de incentivos y reglas del juego que nos permitan sostener el
impulso de crecimiento en el largo plazo, para lograr más inversión,
mejores empleos y más bienestar para todos. En tal sentido, esperamos un
positivo segundo semestre, refrendado por el histórico Imacec de junio
del 20,1%, que muestra que nuestra economía ha sido capaz de adaptarse a
la pandemia, lo que abre esperanzas para la reactivación y enfrentar
uno de los principales desafíos que hoy tenemos como sociedad: la
creación de un millón de empleos que aún nos falta por recuperar. Para
ello, el crecimiento económico inclusivo es la mejor política social que
nos permitirá tener empleos de calidad, estables y con buenas
remuneraciones.
La
recuperación de la economía la construyen los trabajadores y los
emprendedores. Ellos son quienes empujan el carro del crecimiento y
contribuyen a generar más y mejores empleos. Como Gobierno continuaremos
siempre con el acelerador a fondo apoyándolos en este desafío, porque
paso a paso, y juntos, nos recuperaremos.