Cuatro
días después del plebiscito “a favor” o “en contra” de la propuesta de
nueva Constitución, el gobierno salió con un conjunto de indicaciones a
su cuestionado proyecto de reforma de pensiones.
Recordemos que hace más de una década que el debate en torno a las bajas pensiones no logra llegar a una solución.
Uno
de los puntos en los que no hay, hasta ahora, acuerdos con la oposición
es el que se refiere al destino del 6% de cotización adicional con
cargo al empleador que elevaría el porcentaje de ahorro previsional por
trabajador hasta el 16% de su salario.
El
Ejecutivo tiene en mente destinar tres puntos porcentuales a un seguro
social, otros dos a las cuentas de capitalización individual de cada
trabajador y un 1% a fortalecer el empleo y la formalidad laboral de las
mujeres.
Las
reacciones en contra de la propuesta del gobierno ya se están
escuchando cada vez con más fuerza. Por ejemplo, Pablo Macaya,
presidente de la UDI, afirmó: “Encuentro insólito, lamentable e
indignante que el gobierno pretenda impulsar o darle oxígeno a malas
reformas”.
Alejandro
Micco, ex Subsecretario de Hacienda en el período de Michelle Bachelet,
dijo: “Veo que lo que se ingresó ahora al Congreso, salvo que lo hayan
hecho sólo para echar a andar la discusión de nuevo, son indicaciones al
agua. No entiendo mucho la forma de negociación del gobierno, esto de
lanzarlo sin tener los votos, es raro”.
En
tanto, Andras Uthoff indicó en relación a la reforma de pensiones,
precisó que “hay mucho debate respecto a defender la industria, pero no
los intereses de la ciudadanía”. Añadió que “yo creo que eso les va a
pasar la cuenta, ya lo hizo en el estallido social y lo va a hacer a
futuro de otra forma… no se dan cuenta de que están jugando con
fuego”.
Así
las cosas, lo que se requiere es que la clase política y todos los
actores involucrados lleguen a buenos entendimientos, no a cualquier
tipo de acuerdo. Ya nos quedó claro en los dos últimos plebiscitos que
las posiciones extremas están fuera de la política y continuar con
posiciones extremas, sólo conduce al fracaso.
El
gobierno una vez más está improvisando, al presentar indicaciones sin
que haya aún negociaciones en curso y sin acuerdos previos.