Esta semana se nos invitó a la Cámara de Diputados para expresar opinión sobre el proyecto de ley que establece el Estatuto Chileno Antártico, situación muy oportuna para reflexionar y cuestionar la verdadera intención de descentralización que ha mostrado el nivel central con nuestra región, por tanto no les quepa duda que con toda la mejor disposición y energía planteamos a los honorables de la comisión de zonas extremas, nuestra absoluta frustración porque dicho proyecto omite absolutamente la dependencia administrativa de ese territorio con nuestra región, en esta labor me han acompañado los consejeros regionales Marcelino Aguayo y José Soto, quienes junto a la inapreciable asesoría técnica de nuestro Asesor legal Jurko Scepanovic Medur, nos permitió mostrar una postura contundente y muy argumentada de nuestros puntos de vista que tiene como objetivo particular el defender nuestra histórica pertenencia al territorio antártico.
El decreto Nª 1747 de 1940 del ministerio de relaciones exteriores fijo los límites de nuestro territorio antártico, el Autor Don Pedro Romero señaló el año 1984 en la revista de Geopolítica, Que las razones Científicas, aparte de las históricas y jurídicas, que se tuvieron a la vista en la fijación de estos límites fueron: La continuidad y contigüidad geográfica; la similitud geofísica entre la Patagonia y la antártica, además de la similitud glaciológica. En palabras simples: El territorio Chileno Antártico es la continuidad natural de la Región de Magallanes.
Sendos decretos del año 1955 y de 1956 disponen en forma reiterada que el conocimiento y resolución de los asuntos administrativos referente al territorio antártico corresponderán al Intendente regional, además el año 1962 se inscribió en el conservador de bienes raíces de Magallanes el territorio Antártico por parte del Fisco de Chile, llama la atención que ahora en pleno proceso de una supuesta descentralización, el artículo 9º inciso 1º del estatuto en discusión, le otorga solamente al Ministerio de Relaciones Exteriores todos los asuntos relativos al territorio Antártico, lo que elimina de un plumazo lo hecho hasta hoy y de paso despoja de la dependencia administrativa a nuestra región de ese territorio.
La comunidad magallánica conoce de los proyectos de inversión que ha realizado el Gobierno Regional y otras iniciativas en pleno proceso, pero estas inversiones siempre se han realizado en el entendido que este territorio forma parte de nuestra región y por ende su administración. El consejo regional desde hace bastante tiempo ha estado preocupado de esta situación y hemos reclamado públicamente la consideración que el gobierno debe mostrar hacia nuestra región en este y otros temas, tanto es así que por esto recién este año la dirección antártica del Ministerio de Relaciones Exteriores, comenzó a invitar al consejo a sus reuniones, donde por sugerencia nuestra se estableció en la política Antártica Nacional 2017 que “la Región de Magallanes y Antártica Chilena tiene una vocación polar que se refuerza a través de la dependencia administrativa del Territorio Antártico Chileno con esa región” , después de conocer la propuesta del estatuto en cuestión es evidente que no existe la intención de ser coherente por parte del nivel central, si no se logra establecer en el congreso una corrección de lo planteado entonces debiera estudiarse la denominación de nuestra Región, quizá deba llamarse solo Región de Magallanes y el nuevo nombre del ministerio de Relaciones Exteriores podría ser: Ministerio de Relaciones Exteriores y Antártica Chilena. Lo que implicaría ciertamente el asumir las inversiones por su parte.