El
plebiscito del 04 de septiembre del 2022 sigue generando réplicas en la
sociedad chilena. Un varapalo fuerte a la izquierda por los partidarios
de la libertad. Una eventual constitución de Boric, nos hubiera llevado
sin remedio hacia el infierno socialista. Ese acontecimiento histórico
seguirá generando repercusiones políticas. De manera similar lo fue en
su momento el plebiscito del 05 de octubre de 1988. Ese acontecimiento
marcó la vida nacional por más de treinta años, alineando a las fuerza
políticas en los partidarios del Sí y del No. La política nacional se
divide ahora de manera soterrada y a veces, expresa, en los partidarios
del Rechazo y del Apruebo. La elección de la mesa del Senado alineó a
las fuerzas del rechazo, logrando una derrota política a los partidarios
del apruebo. Podría suceder algo similar respecto de la elección de la
mesa de la Cámara de Diputados.
Se
está dando una nueva correlación de fuerzas. Antes se podía identificar
a la izquierda en un amplio abanico más o menos alineado en oposición a
la derecha representada por ChileVamos y Republicanos. Con la llegada
al poder de la izquierda radical del Frente Amplio, el Partido Comunista
y el Partido Socialista, parte de lo que queda del centro político, se
les distanció. De a poco ha ido transitando hacia una coalición de
centro derecha, empujados por la radicalidad izquierdista, quienes aún
no desisten de instalar una Constitución tipo Convención Constitucional.
Este
reordenamiento de fuerzas el país lo vivió durante los mil días
marxistas de la Unidad Popular. Para hacer frente a la radicalidad de
izquierda, en la cual colaboró con entusiasmo la tiranía de Fidel
Castro, el centro político se unió electoralmente a la derecha,
representada por el Partido Nacional. Se creó así la CODE. En el sitio
web de la Biblioteca Nacional se lee: “La Confederación de la Democracia
(CODE), fue una alianza política, que para fines electorales, fue
formada en julio de 1972, por dos federaciones: la Federación de
Oposición Democrática integrada por el Partido Demócrata Cristiano;
Izquierda Radical; Partido Democrático Nacional (PADENA) y la Federación
Nacional Democracia Radical, integrada por el Partido Nacional y el
Partido Democracia Radical. Su principal propósito era electoral, pues
trató de aglutinar a todos los partidos de oposición al gobierno de la
Unidad Popular, y así, enfrentar de buena manera las elecciones
parlamentarias de marzo de 1973”. Hoy, toda la oposición al actual
gobierno se está uniendo en una alianza electoral para enfrentar a un
gobierno radical de izquierda. Amarillos, Demócratas, Partido de la
Gente, Partido Republicano y ChileVamos (RN, UDI y EVOPOLI), se están
coalicionando para hacer frente a la mayor amenaza económica, política y
cultural que ha tenido el país en los últimos cincuenta años.
Si
bien esta unión es necesaria, todavía es insuficiente. A la vista hay
que tener presente el 30% de apoyo al gobierno. En marzo de 1973 y a
pesar del desastre en curso, la Unidad Popular obtuvo el 43% de la
votación, mientras la oposición obtuvo el 56%. Se requiere una victoria
nítida de la oposición en las elecciones de octubre próximo. La unidad
no sólo debe ser electoral, sino cultural, anteponiendo las banderas de
la libertad, la democracia y el progreso económico a las ambiciones
partidarias. Si el régimen chavista ha perdurado, en parte fue porque la
clase política no instituyó lo que se avecinaba y porque permitió que
la división y ambición partidaria fuera mayor al peligro del marxismo
instalado.