En el marco de la
conmemoración de los 30 años de la publicación de la ley indígena que
dio paso a la creación de la Conadi, se ha comenzado a saldar una deuda
histórica que nuestra institucionalidad tenía con el pueblo Selk’nam: su
reconocimiento legal junto a los otros 10 pueblos ya considerados.
Esta
medida, justa y necesaria, cobra aún más sentido al observarla bajo el
prisma de lo que se recuerda en establecimientos educacionales y actos
varios el 12 de octubre, fecha en la que Colón llegó a América. Existen
múltiples denominaciones para hacer referencia a este hecho ocurrido
hace más de quinientos años, pero hoy en día, considerando la reciente
conquista del pueblo Selk’nam, es relevante hablar de la resistencia
indígena.
Es
importante destacar que, si bien la ocupación más feroz y despiadada del
territorio por parte de colonizadores europeos que hasta entonces
habían ocupado las comunidades Selk’nam se produjo con mayor notoriedad a
finales del siglo XIX, esto se enmarca en el mismo paradigma: la
colonización de América.
En
particular, las comunidades Selk’nam vivieron una situación
especialmente cruenta y dolorosa, siendo violentados de múltiples formas
por terratenientes de la época, la iglesia y el Estado. A pesar de los
abusos y vejámenes a los que tuvieron que enfrentarse, resistieron
valientemente a los embates colonizadores.
Hoy,
al reconocer oficialmente a los Selk’nam, estamos dando un paso
importante hacia la justicia y la reparación histórica. Recordar la
resistencia indígena en esta semana es un llamado a la reflexión sobre
nuestra historia y un homenaje merecido a quienes lucharon por preservar
sus culturas y tierras en medio de circunstancias tan adversas.
Es
fundamental que continuemos avanzando en la promoción de los derechos y
el respeto a la diversidad cultural de los pueblos indígenas en Chile.
Esta conmemoración nos recuerda que debemos seguir trabajando juntos
para construir un país más inclusivo y justo, donde todas las voces y
culturas sean valoradas y respetadas.