Saben que no es cierto, pero siguen repitiendo lo mismo

Hace pocos días se
generó una polémica en atención a la colocación de un letrero por parte
de la Asociación Chilena del Rifle, que llama a no renunciar a la
legítima defensa
; no se puede entender cómo alguien pueda oponerse a la defensa legítima de la persona y de su familia, la que ella se produce si algu
ien se encuentra frente a una agresión de carácter ilegítimo, para repeler esa agresión; y es claro que se tiene el derecho y el deber de defenderse y de defender a su grupo familiar, pero para poder hacerlo es
necesario contar con los medios necesarios para obrar de un modo
competente, no es entendible que ante una agresión perpetrada por
delincuentes armados
se pretenda que alguien solo se defienda con los puños; y si
el derecho a la vida es un derecho fundamental, también debe serlo
poder contar con los medios para poder defender la propia vida y la de
nuestras familias.

Consultada al respecto la señora delegada presidencial,
lo que expuso es el mismo discurso desgastado, trasnochado y falso que
desde hace mucho rato viene repitiendo el Gobierno, como ya lo hemos
demostrado en columnas de semanas anteriores
. Lo
primero que dijo es que los delincuentes ocupaban armas debidamente
inscritas y que se las roban, lo que es falso, las armas que ocupan los
delincuentes son armas internadas ilegalmente al país, la
delegada no podía hacer esa afirmación
, ya que mediante consulta de fiscalización efectuada mediante Oficio Nº 5283 – 2022, por el Diputado Johannes Kaiser al fiscal nacional
respecto a “informar el porcentaje de armas de fuego inscritas respecto
del universo de aquellas usadas a nivel nacional en la comisión de
delitos”, el
fiscal nacional don Jorge Abott, mediante Oficio FN Nº 480/2022
de 16 de junio de 2022, informó: “…al igual que todas las Instituciones
del Sistema de Justicia Penal, el Ministerio Público utiliza para el
registro de la información delictual el Sistema Único de Códificación
Penal que establece anualmente la Corporación Administrativa del Poder
Judicial, la cual si bien en general contempla delitos conforme a su
tipificación legal, no incluye precisiones como las consultadas en el
Oficio Nº 5283.”. En consecuencia su afirmación no es cierta y carece de todo respaldoc

En todo caso, la cifra total de armas inscritas usadas en delitos a través de toda la historia de Chile no supera el 8%; y entre los años 2017 al 2021 es
solo del 3,46% conforme a los estudios particulares basados en el total
de armas que ingresaron en custodia o decomiso en el mismo período.
Como podemos ver, en este sentido los dichos de la señora
delegada presidencial están muy alejados de la realidad.

Otra
afirmación que no es cierta es que los países con menos armas sean
países con menos violencia, la realidad es absolutamente todo lo
contrario, de modo que no puede manifestar que en otros países en que se
ha hecho control de armas haya disminuido la violencia porque eso no es
verdad, pero vale una aclaración previa
: en Chile se hace control de armas y de manera rigurosa, eso se encuentra regulado en la Ley Nº 17.798
sobre “Control de Armas y elementos similares” y en el Reglamento de
esa Ley, de modo que no puede insinuar siquiera que no se haga control
de armas en el país, que es uno de los países más rigurosos en el mundo
en materia de control de armas.

Ahora
vamos a las cifras, sabemos que no son buenos para ellas, por eso es
mejor que se las demos y de esa forma demostrar que los países con mayor
violencia y con más homicidios
son
aquellos que tienen las armas prohibidas o fuertemente restringidas,
porque los países con mayores tasas de homicidios y delitos violentos
son aquellos que tienen prohibidas las armas de fuego o las tienen fuertemente restringidas para los ciudadanos honestos; en consecuencia, más armas legales en manos de ciudadanos honestos no producen más crímenes violentos; sin
embargo, es frecuente ver la correlación negativa, esto es, más armas
legales, menos crimen violento. Los países más violentos de la OECD son
los que restringen
el acceso a las armas de fuego para los ciudadanos honestos, y ese patrón se repite a nivel mundial. Es mentira que
en aquellos países en que están prohibidas las armas de fuego exista
una disminución en la tasa de homicidios y delitos violentos, para
muestra podemos analizar dos países con igual número de habitantes,
ambos con 8.200.000 personas, me refiero a H
onduras y Suiza. En
Honduras existe prohibición de armas de fuego a los ciudadanos civiles,
en Suiza se pueden adquirir y portar armas de fuego con libertad, al
punto que uno de cada dos ciudadanos es dueño de un arma de fuego, pero
Honduras es el país que tiene la tasa de homicidios más alta del mundo y Suiza tiene el índic
e de homicidios más bajo del mundo; en
consecuencia, resulta del todo claro que el problema no son las armas,
ni tampoco que la población esté autorizada a adquirir y utilizar armas
de fuego.

En
Gales e Inglaterra se prohibieron las armas a particulares en 1996,
pero el índice de delitos violentos, incluido el de homicidios, aumentó.

El desarme de las personas honestas solo beneficia a los delincuentes que no se desarman ni inscriben sus armas.

No al desarme de las personas que respetan la ley.

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