Salud mental en Magallanes: acción y prevención

Cada
10 de octubre, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), nos
recuerda la importancia de considerar a la salud mental, como un aspecto
fundamental del bienestar de las personas. Este año, el organismo
internacional nos llama a abordar la salud mental como un derecho humano
universal, y esto significa tomar real conciencia sobre el tema.

Probablemente
vamos a coincidir en que se trata de una problemática de la que no se
habla suficiente, cuesta trabajo dialogar y más todavía, pedir ayuda
cuando se atraviesa por una situación compleja que nos afecta.

La
Organización Mundial de la Salud define la salud mental como “un estado
de bienestar en el cual cada individuo desarrolla su potencial, puede
afrontar las tensiones de la vida, puede trabajar de forma productiva y
fructífera, y puede aportar algo a su comunidad”.

La
pregunta esperable sería, ¿cómo estamos por casa?. Lamentablemente, la
información disponible y explicada recientemente por autoridades, señala
que, la demanda por atenciones de salud mental ha aumentado
considerablemente y es probable que éstas se dupliquen en relación con
2022.

Lo
anterior, obliga a fortalecer los dispositivos de atención y
especialmente, la disponibilidad de profesionales que permitan brindar
una atención oportuna ante cada requerimiento. Mas recursos, mejores
condiciones laborales, infraestructura adecuada, mejores políticas
públicas y estrategias bien definidas con una perspectiva territorial,
resultan ser la base para una mejor calidad de vida.

A
esto debemos sumar la disponibilidad de información para saber cuándo y
dónde acudir cuando se necesite, como así también, los programas de
promoción y prevención juegan un rol relevante en esta materia,
partiendo por lo que podamos hacer las comunidades educativas en aula y
también a nivel socio comunitario junto a las familias y tutores.

De
acuerdo con los datos proporcionados por salud a nivel nacional, en
Chile, los problemas de salud mental afectan a 2 de cada 10 personas en
el país. En tanto, los niveles de suicidio aumentan en más de 10 casos
por cada cien mil habitantes.

En
Magallanes, para 2022, hablamos de más de 320 intentos de suicidio y 25
casos consumados, un promedio mayor al nacional y la cifra más alta
desde 2013. No hace falta insistir mucho más para observar que se trata
de un tema de salud preocupante que nos debe involucrar a todos.

Contar
con estos antecedentes, forma parte de los insumos fundamentales al
momento del diseño de estrategias y para la adopción de futuras acciones
que contribuyan al tratamiento y prevención.

No
podemos dejar de lado la multiplicidad de factores que pueden influir
en la salud mental, como los contextos sociales, económicos, y
culturales, por esta misma razón es necesario trabajar de manera
transversal con ayuda de todos.

Dialogar
y poner a disposición los espacios necesarios para conversar sobre
estos temas, sobre lo que nos aqueja, forman parte de esas medidas para
dejar de estigmatizar, para avanzar en el abordaje oportuno y para tener
finalmente personas más saludables y felices.

En
la familia, en el trabajo, en juntas de vecinos, medios de
comunicación, redes sociales o en cualquier otra instancia, debemos
aprovechar para conversar sobre salud mental.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS