Sequía y el carbón: obsceno negocio de este Gobierno

Llevamos
14 años de sequía en gran parte del país y el actual presidente (o lo
que queda de esa figura) lo sabía desde mucho antes de asumir. Y con su
inconmensurable capacidad de especulación, incluso con las políticas
públicas, fue capaz de promover una Ley que es un negocio sin invertir
un peso, pero que genera millones de dólares para unos pocos (la teoría
del modelo neoliberal). La baja disponibilidad de recursos hídricos y el
alza en el uso de petróleo mantienen bajo presión el funcionamiento del
sistema eléctrico. Para intentar alivianar esta situación, se tomó una
medida de emergencia: reactivar el funcionamiento de Ventanas 1, una
central de 114 MW que ha sido parte del proceso de descarbonización y
que desde el 29 de diciembre de 2020 había dejado de generar
electricidad.

Lo
que era una posibilidad hasta miércoles, este jueves se convirtió en
realidad. Tras ser consultado, el Coordinador Eléctrico Nacional señaló
que periódicamente se revisan las condiciones de operación del sistema,
en especial por la sequía, que está afectando la generación
hidroeléctrica, lo que incluso podría extenderse hasta mayo de 2022. De
este modo, “con el objetivo de preservar la seguridad del servicio en el
Sistema Eléctrico Nacional, y en base a razones operacionales de índole
técnico, se ha decidido convocar a la operación a la central Ventanas
1, que se encuentra actualmente en condición de Estado de Reserva
Estratégica (ERE), en virtud de lo establecido en el Decreto Supremo 62,
artículo 25”. Esta decisión se venía analizando hace algunas semanas.
Según consta en el acta del 30 de julio del consejo del Coordinador
Eléctrico, la entidad -que supervisa el funcionamiento del sistema-
decidió instruir a su director ejecutivo con acciones tendientes a
preservar la seguridad del sistema. Una de ellas fue que verificara si
se cumplían las condiciones para sacar del ERE a Ventanas 1.

La
normativa establece que el sacar una central a carbón del ERE sólo
podrá realizarse en caso que se prevean déficits importantes de
generación o condiciones de afectación a la seguridad en un horizonte de
al menos seis meses. Y con esta decisión, se logra capitalizar el
negocio. Escasez hídrica, que obliga a activar las termoeléctricas que
seguían recibiendo recursos del Estado en condición de ERE, y que ahora
funcionarán a precios más altos que el mercado, permitiendo a las
generadoras eléctricas aumentar su base de fijación de tarifas de los
próximos procesos. Es decir, ese costo lo pagaremos nosotras y nosotros,
en los próximos años, y además en un ciclo profundo de sequía sin
solución por parte de las autoridades.

El
otro factor que se debe evaluar es el impacto medioambiental al poner
en marcha una de estas plantas, lo que según especialistas contaminan 10
veces más en el proceso de encendido que en el ejercicio normal de cada
planta, y que en caso de Ventanas 1 es más contaminante, porque es una
de las menos modernas del país.

Autoridades
especuladoras provocan este tipo de situaciones, donde pagaremos más,
contaminaremos más, seguiremos en crisis hídrica y se pone en riesgo el
crecimiento del país.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS