La transformación digital ha entregado herramientas para crear nuevas formas de trabajo, tal y como es el teletrabajo. Según la encuesta por la crisis social realizada por Laborum.com, el 22,8% no pudo cumplir sus funciones en su compañía y sólo el 8,8% tuvo la posibilidad de hacerlo remotamente.
Dejando de lado la industria manufacturera y artesanal, la posibilidad de trabajar de manera remota era impensable hace algunos años por la falta de herramientas, sin embargo, cobra total sentido en la actualidad.
En las últimas semanas hemos podido ver como esta modalidad, se ha convertido en una forma de dar más seguridad a los colaboradores de las empresas y la mejor manera de continuar con las actividades laborales, a pesar de todo.
El teletrabajo, entre otras cosas, permite a las personas, en momentos complejos como los que vive el país, no solo poder compatibilizar de mejor manera su vida, sino que simplemente hacer posible el desarrollo de las tareas diarias, disminuyendo el impacto de la realidad actual en la productividad. En esto la tecnología juega un papel fundamental.
La relación con ella aplica en casi todos los aspectos de la vida diaria. Las personas se entienden de manera virtual e interactúan a través de redes sociales, aprendizajes y colaboración en línea, entre otras cosas. Esto hace que “las redes de datos” sean una extensión de su naturaleza, lo que hace evidente que su trabajo se rija bajo esta misma línea.
El conflicto social demostró que son muchas las empresas que, aunque están preparadas para aplicar el teletrabajo, no han sido capaces de ejecutarlo de manera efectiva, muchas veces por el simple hecho de no existir la regulación laboral en nuestra legislación que defina claramente las fronteras de este modelo de empleo y evitar abusos.
Las tecnologías con las que contamos tiene el potencial de aumentar la productividad, el desafío para Chile sigue siendo el mismo, conocer de nuestros errores y proponer soluciones creativas, con las tecnologías de información, no solo pasa ser más productivos sino también para avanzar como sociedad.