Mientras
el centro sur de Chile ha sido afectado por dos terribles frentes de
mal tiempo, la frivolidad y la indolencia se han impuesto en no pocas
autoridades. El dolor de las víctimas que han perdido todo y que
esperaban respuestas, han encontrado abandono. Ministras, ministros,
delegadas presidenciales y alcaldes haciendo declaraciones en televisión
en materias que no conocen. Bocatomas, cauces, compuertas, canales,
esteros, embalses, pendientes y deshielos son algunos de los conceptos
que se manejan entre quienes entienden de temporales y de cursos de
agua. Cuando personas ajenas a ese mundo, se ponen a hablar y a
recomendar, resulta lamentable. Cuando todos los afectados querían ver a
las FF.AA.
desplegadas, haciendo lo que saben hacer, se impidió su salida oportuna
para evitar que el pueblo los felicite o los valide como parte de la
sociedad. Mientras muchos chilenos sufrían, parlamentarios discutían de
temas de hace más de 50 años y el gobierno dedicaba recursos y gestión a
preparar una infinidad de actos conmemorativos del pronunciamiento
militar y el suicidio de Allende. El gobierno actual está repleto de
jóvenes idealistas, inexpertos, engreídos y farsantes. Muchos han
aceptado cargos para los cuales no estaban preparados, demostrando una
irresponsabilidad inaudita.
Hoy
en el gabinete ejercen como ministros y subsecretarios muchas personas
sin preparación y sin la cultura necesaria para asumir cargos
importantes. En la precordillera de Linares -sector Chupallar- chilenos
aislados y sin apoyo para construir una pasarela, la que pudo ser
construida por efectivos de la Escuela de Artillería de Linares. En
Santa Cruz, el alcalde suplicaba apoyo, sin respuesta oportuna. En Talca
los periodistas en televisión culpaban -irresponsablemente- a una
empresa constructora de los efectos de las lluvias. En Reñaca alta, la
delegada presidencial de Valparaíso, una fonoaudióloga comunista,
opinaba de temas técnicos de su más completa ignorancia. Licantén, por
segunda vez se inundó completamente, lo que demuestra la
irresponsabilidad del Estado al emplazar ciudades en lugares
inadecuados. En medio de los dramas, el ministro de agricultura
publicitaba un perro llamado “desastre”, al cual le hacía cariño. Algo
después, las emprendía en contra del alza del precio de las papas,
acusando a productores de colusión sin ninguna prueba. En vez de
ocuparse de los agricultores afectados, ocupa tiempo en recabar
información para perseguir vía FNE a los “especuladores”. De manera
constante Camila Vallejo no pierde oportunidad de hablar en televisión y
decir algo, aunque sea un mensaje vacío. La racionalidad indica que
Chile debería tener muchos embalses más en la precordillera y en la alta
cordillera, pero “expertos” ambientalistas declaran que eso atenta en
contra del medio ambiente. Boric dijo alguna vez que como se iba a
construir embalses si no había agua. Hasta la ministra de la mujer opina
de temporales y de materias ajenas a su ministerio. La idea es aparecer
a como dé lugar. Los periodistas se despliegan, despachando desde el
agua y con botas, como justificando su labor. Otros conversan con
personas afectadas intentando notas inéditas. Chile no tiene hoy
mecanismos de reacción eficientes a catástrofes naturales. Se repiten
los errores y no se asignan más recursos a prevención. Si, hay recursos
para exonerados falsos, para indemnizar a delincuentes y para centenares
de actividades conmemorativas del 11 de septiembre. Los temporales en
Chile, qué se suceden de tiempo en tiempo, al igual que los incendios,
deberían enseñarnos que la prevención es clave. Vienen tiempos difíciles
para Chile. El gobierno debe entender que se les acabó el recreo y que
ahora deben trabajar y sumar al gobierno a profesionales serios con
experiencia y que se alejen del Partido Comunista, que solo aporta odio
y división en Chile, empezando por la diputada Hertz que desde la
testera transmite venganza. A Boric se le acaba el tiempo, o se pone los
pantalones -y la corbata- o su gobierno tendrá un mal final.