El aplastante triunfo del Rechazo (61,86%) ayer por sobre el Apruebo (38,14%),
encabezado por el Presidente Gabriel Boric, es una victoria sin nombres
ni apellidos. Y lo más importante sin ideologías. Unió al amor por
sobre las odiosidades, por sobre la arrogancia y la soberbia con la que
han actuado en los últimos meses los mismos que descorcharon las
botellas de champagne en diciembre pasado (hace solo nueve meses) con la
llegada al Palacio de La Moneda del abanderado del Frente Amplio y el
Partido Comunista (PC). Pero, ¿qué pasó en estos meses? Hubo una
infinidad de errores como por ejemplo condicionar el apruebo de una
constitución al programa de Gobierno con el que ingresaron el 11 de
marzo. Eso fue darle un portazo en la cara especialmente a la gente de
esfuerzo que hace grande a este país, a los mismos que habían confiado
en Boric, porque el Gobierno se dedicó a hacer campaña electoral por
sobre darle soluciones reales a la gente, a ese mismo ciudadano que no
puede llegar a fin de mes, a ese poblador que está siendo duramente
castigado por la alta inflación que vive el país, por el empobrecimiento
y por la incertidumbre en el qué va a pasar en los próximos años en una
nación
que carece de una sólida conducción gubernamental y que está siendo
utilizada como un campo de experimentos para consolidar añejas
ideologías políticas que nunca deben ir de la mano con una constitución
que deben representar a todos los chilenos. Hay que poner atención en
los números que ayer obtiene la opción Rechazo, porque fueron
inimaginables, ni el más optimista lo imaginaba. Porque se trató de
enlodar al Rechazo a la tradicional derecha chilena, cuando la realidad
hoy es otra en el país. Quienes están disconformes con el manejo
político y con una constitución ideologizada y escrita con odio son las
personas de esfuerzo, de clase media y clase baja y también por sobre
todo nuestros adultos mayores, que ayer volvieron
a votar y lo hicieron en masa. Lo de ayer es una clase magistral de que
cuando Chile se une y deja de lado credos e ideologías puede ponerse de
acuerdo en muchas cosas. Porque siempre será más grato privilegiar el
amor por sobre el odio.