La
vida es dinámica, que duda cabe. Hace un año estábamos hablando de que
lo peor de la pandemia estaba por venir; luego en unos meses entramos en
cuarentena por muchas semanas; logramos salir, avanzamos de fase, luego
retrocedimos; y después nuevamente salimos de la cuarentena y ya en
algunas comunas del distrito estamos en Fase 3.
Hoy
nuestra región de Magallanes es un ejemplo para el resto del país en
materia de vacunación y avance en materia de pandemia. Es dinámico
porque pasamos de ser una de las regiones con más alta positividad en su
minuto a ser “la niña bonita” en materia de control del Covid 19 en
Chile.
Pero ¿qué pasó realmente?
Uno
de los principales motivos, desde mi punto de vista, fue la frontera
sanitaria que pusimos a todos aquellos que deseaban ingresar a la región
con la exigencia de test de PCR y antígenos, que fue sin duda alguna,
una barrera muy importante
para lograr que personas contagiadas entraran sin mayores
complicaciones a nuestra zona, a diferencia de lo que se vivió más al
norte donde ese control era, por decirlo de alguna forma, casi
imposible.
También
la responsabilidad que tenemos los magallánicos a la hora de asumir
nuestros compromisos y tomar como una verdadera responsabilidad propia
el generar un efectivo cuidado y respeto en los días y semanas que
estuvimos en cuarentena. El autocuidado fue clave para poder comenzar a
salir adelante.
Ahora
tampoco no es para que nos relajemos ni mucho menos, sino que
simplemente poder tener ciertas libertades que debemos protegerlas para
no perderlas en un futuro cercano. Tenemos más de un 70% de la población
objetiva vacunada, lo que nos permíteme disminuir el uso de camas UCI y
prácticamente haber bajado nuestros casos en casi un 43% en muy pocos
días.
Pero
ahora viene otra etapa que es igual de importante para nuestra región:
la recuperación económica de los sectores productivos.
Sabemos
que el 10% del PIB regional es generado por el turismo, un sector
duramente golpeado desde el estallido social de octubre de 2019. Ya van a
cumplir casi dos años de pérdidas y baja actividad por lo que las
ayudas económicas y la reactivación es una tarea urgente que le
plantearemos al Gobierno para que, de una vez por todas, puedan salir
delante de estos malos momentos que viven desde hace meses.
También
el sector gastronómico, las pymes, los trabajadores independientes
necesitan levantarse de manera urgente porque el golpe ha sido fuerte
por muchos meses y sus fuentes laborales se han ido en caída libre.
No
debemos olvidar que cada pyme tiene un grupo importante de trabajadores
contratados, que han debido soportar la casi nula existencia de fuentes
laborales en muchos sectores desde hace varios meses, lo que ha mermado
su calidad de vida y se las han debido arreglar con las ayudas que está
entregando el Estado que, para ser muy sincera, en ocasiones han sido
muy pocas para la gran necesidad que está viviendo la gente en estos
momentos.
Es una tarea
que tenemos como autoridades, y que venimos trabajando desde hace
muchos meses con varias personas, sin importar el color político, porque
la idea es que se logre ayudar a las personas y no sacar esa pequeña
ventaja política que muchas veces se busca en este tipo de casos.
Bien por Magallanes y su gente.