A
una pena de 541 días de cárcel, que deberá cumplirá de manera efectiva,
fue condenado ayer un imputado que mantiene reiteradas causas por su
actuar.
El
juez, Pablo Miño, leyó la sentencia en contra de Juan Carlos Candia
González, luego que el imputado aceptó un procedimiento abreviado,
siendo condenado a casi un año y medio por el delito de “ultraje al
pudor y las buenas costumbres”, mientras que se le condenó con multas de
6 Unidades Tributarias Mensuales (UTM), por dos delitos de lesiones
menos graves en contra de las personas que lo increparon cuando cometía
el delito.
Cabe
recordar que los hechos se suscitaron alrededor de las 8 horas de la
mañana del jueves 16 de marzo de este año, a bordo de un bus de la línea
8, cuando el imputado Juan Carlos Candia González, estaba sentado en
uno de los asientos y procedió a bajarse los pantalones hasta la altura
de los muslos, exhibiendo sus genitales y procediendo a masturbarse
delante de todos los pasajeros, instantes que dos mujeres que iban en el
recorrido lo encararon y forcejearon para poder retenerlo y que no
descendiera del bus. En ese momento, el conductor cerró las puertas para
que no se diera a la fuga. En el forcejeo ambas mujeres sufrieron
lesiones leves, al intentar evitar que el imputado huyera.
Antecedentes
Cabe
señalar, que el imputado mantiene condenas por delitos de la misma
naturaleza, tras varias denuncias. Este años sumó 41 días de presidio
efectivo por los hechos que alrededor de las 7.45 horas del martes 20 de
abril del año pasado, en circunstancias que el imputado Juan Carlos
Candia González, de 53 años a esa fecha, se encontraba
en la intersección de las calles Arturo Prat con Guillermo Pérez de
Arce, en las afueras del Liceo María Behety, donde -indican los
antecedentes- se bajó los pantalones y comenzó a masturbarse frente a
las estudiantes que a esa hora ingresaban a clases al establecimiento
educacional, siendo reconocido posteriormente por una de las alumnas.
Con estos antecedentes se le acusó por el delito de “ofensas al pudor y
las buenas costumbres”. Otra condena por denuncia fue presentada por
niñas entre 15 y 16 años de edad, durante el año 2013. Juan Carlos
Candia recuperó la libertad el 2012, luego de pasar la mitad de su vida
en la cárcel por el crimen de su padrastro, cometido la madrugada del 5
de junio de 1991. Entre otras penas figuran manejos en estado de ebriedad, daños, hurtos y abusos deshonestos.