La develación de una joven de 16
años a su pololo el pasado miércoles, dejó en evidencia un historial de abuso
sexual en su contra durante cinco años.
La víctima en compañía de su
pareja se trasladaron hasta el cuartel de la PDI, donde estamparon la denuncia
y se dio cuenta del hecho a la fiscal Wendoline Acuña, quien solicitó al
tribunal la orden de detención del presunto autor de las agresiones sexuales,
la que se materializó la madrugada de ayer, siendo trasladado el imputado hasta
el Juzgado de Garantía de Punta Arenas donde fue formalizado.
De acuerdo a los antecedentes
expuestos en la audiencia por la fiscal Wendoline Acuña, los hechos comenzaron
a gestarse en fechas indeterminadas del año 2013, el imputado R.U.S., de 63
años, le realizó actos de significación sexual a la víctima de entonces 12
años, hija de su pareja, agresiones sexuales que habría cometido al interior
del domicilio que compartía con el grupo familiar cuando ambos se encontraban
solos. Durante ese mismo año, mientras la víctima estaba viendo televisión en
la pieza matrimonial, el imputado la tomó fuertemente del brazo, la tiró a la
cama y le tapó la boca para violarla para posteriormente amenazarla para que no
hable o de lo contrario le haría daño a su madre.
Se indicó que posteriormente el
imputado contrajo matrimonio con la madre de la víctima, y en octubre del año
pasado de manera periódica comenzó a violarla mediante fuerza e intimidación
con una pistola y cuchillos, además de golpearla en los brazos para mantener
relaciones sexuales, lo que cometió en el inmueble y en la camioneta cuando la
llevaba a sitios eriazos.
Entre los hechos narrados por la
víctima está el ocurrido el año pasado cuando el imputado la obligó a sacarse
la ropa, situación que la joven se negó, ante lo cual sacó una pistola desde el
ropero y la intimidó para mantener relaciones sexuales.
Otro hecho mencionado por la
joven, indica que el imputado la trasladó hasta el Parque Chabunco donde la
intimidó con un arma de fuego.
El último episodio se registró el
pasado viernes 14 de julio al interior del hogar común, en circunstancias su
madre salió del domicilio, donde el imputado nuevamente la violó.
Con estos antecedentes al
imputado se le formalizó por los hechos ocurridos durante el año 2013 como
autor de un delito de abuso sexual y violación impropia, mientras que por los
hechos ocurridos desde el 2016 hasta el último como autor de un delito de
violación consumado, tal como lo indicó la fiscal Wendoline Acuña:
“Consideramos que la prisión preventiva es la medida proporcional a la gravedad
de los hechos que se formalizaron. Ahora debemos realizar las diversas
diligencias para determinar si los dichos del imputado tienen alguna veracidad.
En relación al delito de violación impropia puede llegar a una pena de 20 años
y la de abuso sexual hasta los 10 años, pero sin considerar atenuantes ni
agravantes, nos referimos en un eventual juicio”.
Por su parte, el abogado defensor
Guillermo Ibacache señaló que “mi representado niega todos los hechos de
principio a fin. Vamos a colaborar con la investigación en la medida que
podamos aportar antecedentes a la Fiscalía, hay que investigar a otras personas
que pueden estar influyendo sobre ella, derechamente apunto al pololo, quien es
posible que por alguna razón la está influyendo para que mienta”.
El imputado también habló frente
al juez Juan Villa, señalando que “las armas son una herencia y las tengo en un
lugar seguro. El tema de las lesiones de las manos son porque ella se cortaba
las muñecas, pero no tiene justificación y creo que esta denuncia tiene una
influencia de su pololo, quien ya tiene antecedentes en su liceo de
manipulación sobre ella, incluso le dijimos que termine la relación con él
porque estuvo metida en un tema de unas fotos eróticas. Trato de entender esta
maldad, quizá se quiera ir con el chico de la casa, no entiendo de la maldad de
esta denuncia”.
Tras los alegatos, el juez Juan
Villa decretó la prisión preventiva para el imputado por el plazo de dos meses
que se fijó para el cierre de la investigación.