C.A.O.G., ayer frente a los
jueces, reconoció haber cometido las
tocaciones a la menor, recordando el día que lo detuvo la policía. “El 6 de
febrero de este año recibí la llamada de la mamá de la niña pidiéndome que vaya
a su casa, por el tono de voz me imaginé lo que era. Al llegar me encaró si era
verdad lo que la niña le había contado; le dije que yo no la violé, pero que sí
le realicé tocaciones y que estaba ahí para enfrentar lo sucedido y dar la
cara. Voluntariamente fui a la PDI y declaré los hechos. Todo comenzó cuando
éramos pareja con la madre de la niña y un fin de semana cuando estuvimos
bebiendo nos acostamos y llegó la menor a acostarse con nosotros y ahí la
toqué, lo que se repitió dos veces más. En otras ocasiones que salimos con mi
ex pareja a beber, al llegar a la casa me acostaba con la niña y le realizaba
las tocaciones. El último episodio fue cuando fui a buscar a mi hijo que
tenemos en común y la niña estaba acostada, me senté al lado de ella y la
toqué. Después de eso empecé a tomar conciencia y me sentí mal por el daño que
le causé. Empecé a alejarme y no ir tan seguido y dejé el consumo excesivo de
alcohol. Tras esto, comencé una nueva relación”.
Al imputado se le llevó a juicio
por los hechos que habrían comenzado a gestarse el año 2010, cuando la víctima
se encontraba en su domicilio en compañía de la pareja de su madre, quien le
realizó diversas tocaciones en diferentes partes del cuerpo, acto sexual que el
imputado habría repetido al menos en tres ocasiones. El año 2013, mientras el
imputado ya no era pareja de la madre de la víctima, pero mantenía una relación
por tener otro hijo en común, de igual forma concurría al domicilio de la
menor, donde visitaba a su hijo frecuentemente y en ese contexto nuevamente se
acostaba donde estaba la niña y le realizaba los mismos actos sexuales.
Finalmente el año 2014 el hecho volvió a reiterarse.
Con estos antecedentes al
imputado se le acusó por el delito de abuso sexual reiterado, en calidad de
autor, donde el fiscal jefe de Punta Arenas, Fernando Dobson, solicita una pena
de 10 años de cárcel, misma pena a la que se adhirió la abogada querellante de
la Corporación de Asistencia Judicial, Martina Pradenas. “Esta es una causa de
abuso sexual y estamos pidiendo como querellantes una pena de diez años de
cárcel, los hechos son reiterados y se produjeron desde que la niña tenía 5
años y lo develó en febrero de este año. Esta causa ha avanzado muy rápido y la
familia está conforme y esperamos que el veredicto sea condenatorio”, dijo la
abogada.
En los antecedentes de la
investigación está la declaración de la niña, quien le dijo a su madre que se
sentía mal y debía contar ese secreto, señalando que cuando tenía cinco años
fue abusada por su tío.
El juicio continúa hoy en el
Tribunal Oral en lo Penal.