La
adecuada conclusión de los ciclos de fiscalizaciones es fundamental
para terminar con éxito todos los procedimientos que desarrollan los
funcionarios del Servicio Nacional de Aduanas en los diversos ámbitos de
su competencia, como el decomiso de cigarrillos ilegales y de
contrabando.
En
este contexto, hace unas semanas la Aduana Regional de Magallanes
concretó tras un proceso de licitación, la destrucción de 100.550
cajetillas de cigarrillos correspondientes a una serie de operativos
realizados por sus equipos de fiscalizadores entre 2018 y 2020, la
mayoría de ellos junto a Carabineros y Policía de Investigaciones.
Los
funcionarios a cargo del Almacén de Rezagos de Aduanas usaron una
máquina especial para cortar los cartones y cajetillas, y luego
trasladaron en camiones hasta el vertedero municipal los miles de
cigarrillos cercenados para su disposición final, de acuerdo con la
normativa de salud vigente y con todas las autorizaciones
correspondientes, labor que tomó dos días.
“La
destrucción corresponde a etapa final del trabajo de fiscalización que
realizamos todas las Aduanas, y en el caso de los cigarrillos
decomisados es muy importante que se realice bajo estrictas normas de
seguridad, de salud y medioambientales”, explicó el director regional,
Rodolfo Valenzuela.
Las
100.550 cajetillas de cigarrillos de origen extranjero destruidas
estaban valorizadas en más de 100 millones de pesos y fueron incautadas
tanto en procedimiento en locales comerciales en varias ciudades, como
en procedimiento realizados en los principales paso fronterizos de la
Región de Magallanes y la Antártica Chilena.