En julio del año pasado, un joven de 24 años fue mordido por un perro en Quilpué y se convirtió en el primer caso de rabia desde 1999 en Chile. La noticia llamó la atención a nivel nacional y la aprensión por contraer dicha enfermedad se volvió más patente en la población desde entonces.
A menos de un año de este evento, las notificaciones de lesionados por mordeduras de canes han aumentado notoriamente.
En la Región de Magallanes, ya han llegado a la Seremi de Salud 422 casos hasta el 31 de mayo, una clara alza en comparación a los 676 registrados en todo 2013.
El encargado de la Unidad de Zoonosis y Control de Vectores del Departamento de Acción Sanitaria de la Seremi de Salud de Magallanes, Raúl Ruiz, sostiene que la aparición de aquel caso de rabia del año pasado, podría constituir una causa del aumento de las denuncias de ataques caninos.