Desde hace bastante tiempo que el temor se ha apoderado de los vecinos de la Villa Bahía Catalina, ubicada en el sector norte de Punta Arenas, principalmente por los ataques incendiarios de los que han sido víctima.
La posible presencia de un pirómano hace creer en los vecinos que constantemente están en riesgo, luego de que en dos oportunidades quemaran dos camionetas, además de que a pocas cuadras intentaran incendiar incluso un edificio, además de otros móviles que resultaron destruidos.
Desde hace algunos días los vecinos del pasaje Carlos Fisher han tomado la determinación de hacer rondas nocturnas para evitar que el pirómano los ataques nuevamente, presumiendo que incluso se pueda tratar de alguien del sector, no de un vecino, sino que de alguien que vive en un sector cercano, porque en ambas oportunidades ha escapado rápidamente.
Ayer, Sandra Cabezas y Ximena Sánchez visitaron los estudios de Pingüino Radio, donde confirmaron que noche a noche están haciendo guardia, tanto hombres como mujeres, para que no les quemen sus autos. “Una camioneta por una cuadra podría pasar, pero dos camionetas en la misma cuadra y a 20 metros de distancia… Pueden llegar por un tercer auto a la misma cuadra. Nos reunimos como vecinos después de la segunda camioneta incendiada, porque ya era mucho, había que hacer algo, más aún cuando ambos hechos estuvieron a 20 metros de distancia”, dijo Ximena Sánchez.
Agregaron las vecinas que se trata de un barrio tranquilo, donde no existen rencillas entre nadie, para que este tipo de actos se pudiesen tomar como una venganza, por lo que fue una de las determinaciones de agruparse como vecinos y efectuar este tipo de rondas.
“Tú puedes tener muchas hipótesis, de que fue este o este otro, es un barrio tranquilo. Mi marido, a quien le quemaron la camioneta, primero no tiene rencillas con nadie. Humberto, el vecino del frente, fue otro afectado y tampoco tiene rencillas con nadie. Nosotros asumimos que es alguien del sector, no de la villa, pero sí de alrededor nuestro. Los perros no ladraron y siempre pasa una mosca y el perro del dueño de la segunda camioneta ladra, ese día no ladró. Tienen que ser conocidos, quizás arrancaron por Bulnes o Manantiales, porque tenemos dos entradas. Uno queda espirituado luego del hecho. Mi marido se levanta varias veces por noche, a ver por la ventana y no se ve a nadie. Somos 46 casas que viven en Carlos Fisher y en pasaje Teniente Merino”, señalaron las vecinas en vivo en Pingüino Radio.
Agregaron que “hay niños que duermen con los papás, porque le preguntan si van a venir los bomberos en la noche, si se va a volver a quemar otro auto. Son niños grandes que están durmiendo con los papás por temor. Nosotros tenemos a la Quinta Compañía de Bomberos cerca y cuando pasan cerca tú sales a la ventana y somos varios que vamos a mirar. Además tuvimos un incendio el día antes de la camioneta, ese día en la tarde tuvimos un incendio donde se quemó sólo la cocina, porque también los vecinos reaccionan rápido. Todos los vecinos aceptaron, nadie se opuso a hacer la guardia”, dijeron los vecinos.
Cámaras y Whatsap
Al ser consultadas por lo que se viene, dijeron que es factible instalar cámaras de vigilancia, para lo cual deberán desembolsar sus propios recursos, ya que no podrán esperar a que esté listo algún tipo de proyecto.
“Todos tenemos que descansar y tratar de dormir. Nosotros tenemos hijos más grandes y también van a clases de la universidad. y cumplen con sus guardias. Los chicos se quedan a pie, porque ninguno maneja. Hay vecinos que no tienen vehículo y todas las noches hacen turno, son súper comprometidos. Tenemos un Whatsapp de todos los vecinos, donde ya tenemos directiva y el próximo mes ya tendremos la personalidad jurídica, pero no podemos esperar todo el plazo legal, porque no va a haber persona que aguante ese ritmo, de trabajar de día y de noche, para comprar las cámaras tendremos que desembolsar dinero propio. Hace algún tiempo habíamos pensado en instalar portones por Manantiales y Bulnes, pero tenemos que ir viendo, ir paso a paso”.
Para esto, los vecinos ya han consultado con algunas empresas de seguridad, con la finalidad de recibir cotizaciones de lo que será la instalación de los productos. “Las autoridades nos llaman a la tranquilidad, pero para nosotros no es fácil, siempre estamos pensando que un vecino estará gritando nuevamente que hay fuego. Por nuestro barrio nunca pasaban Carabineros, porque era tranquilo, pero ahora pasan más seguido, dos veces por noche, pero todas las noches ”, concluyeron las vecinas del sector.