Con medida cautelar de arresto domiciliario total quedó conminado Jose Ignacio Quispe Uribe de 32 años de edad, quien fue el conductor del vehículo tipo station Wagon, marca Kia modelo Sportage de color gris, que el pasado sábado protagonizó el fatídico accidente donde perdió la vida la joven identificada como K.A.D.J., de tan solo 15 años de edad y quien en vida fuese la hijastra del desventurado chofer.
Cabe destacar que como resultado del lamentable incidente, tanto el conductor, como su pareja y otros tres menores de edad que se desplazaban en el vehículo antes mencionado resultaron con lesiones de diversa gravedad.
En la audiencia de formalización, el Fiscal Felipe Aguirre argumentó su acusación desde el relato de los hechos, donde en primera instancia formalizó la investigación en contra de Quispe, por el delito de conducción en estado de ebriedad comn resultado de muerte, entre otras infracciones tales como las lesiones ocasionadas al resto de su grupo familiar en el contexto del accidente.
Asimismo, en la audiencia el fiscal ventiló el hecho de que el conductor también habría estado ejerciendo la conducción sin contar con licencia que le avalara para tal fin, así como destacó el hecho de que tanto la revisión técnica del vehículo, como el permiso de circulación del mismo, se encontraban vencidos al momento del siniestro.
Los hechos
Por otra parte, en cuanto a la dinamica del suceso se estableció desde el relato del persecutor, basado en la declaración del imputado, que el chofer junto al resto de los involucrados, se habrían encontrado compartiendo un día de esparcimiento en el sector del río de los ciervos al sur de la ciudad de Punta Arenas y que cerca de las 16.00 horas, habrían emprendido el retorno a la ciudad.
En la declaración, el imputado acepta haber ingerido 3 cervezas, lo cual se refrendo con el examen de alcotest practicado posteriormente, que reflejó un valor de 0,88 gramos por litro de alcohol en la sangre.
En cuanto al accidente, dentro del planteamiento se conoció que el conductor se trasladaba por la avenida Costanera a una velocidad de entre 60 y 70 kilómetros por hora, y al llegar a la curva donde se produjo el accidente, al intentar esquivar un vehículo que pasó a su lado ejecutando una maniobra temeraria se acercó en exceso al bandejón central, golpeando la solera del mismo con su neumático delantero izquierdo generándose la pérdida de control y posterior volcamiento, tras el cual tres personas salieron eyectadas del habitáculo del vehículo.
Cautelares
De la violencia del accidente derivaron las lesiones y el fatídico desenlace por el cual, el fiscal solicitó la medida cautelar de prisión preventiva para el acusado lo cual desencadenó el debate, puesto que la defensa señaló que en primera instancia el imputado no presenta antecedentes penales que pudiesen agravar su situación procesal, toda vez que además, cuenta como atenuante la colaboración en la declaración respecto del accidente y la asunción del hecho.
Asimismo, por parte de la defensa se esgrimió adicionalmente el vinculo familiar que el imputado sostendría con la víctima lo cual se planteó como una “pena anticipada”, señalando además que por las diversas instancias legales, el acusado podría optar a purgar una eventual condena en libertad, razón por la cual solicitó una medida cautelar de menor intensidad como arresto domiciliario total e incluso la opción de un arresto domiciliario nocturno.
Luego de los alegatos de las partes, el tribunal finalmente estableció la medida cautelar de arresto domiciliario total, durante los 90 días estipulados para la investigación, así como un requerimiento adicional por parte del Ministerio Público consistente en la prohibición de obtener licencia de conducir mientras se desarrolla la causa.
Finalmente, por parte de la defensa se realizó una petición especial para que el imputado obtuviese un permiso extraordinario durante esta tarde, a fin de poder asistir al funeral de su hijastra, a lo cual el tribunal accedió con la salvedad de que Carabineros constate su retorno al lugar de reclusión.