A estas alturas de la vida, ya es ingrato para los vecinos del centro de Punta Arenas estar tolerando durante las madrugadas de entre miércoles a domingo los constantes ruidos provocados por los autos “roncadores” que protagonizan piruetas en la vía pública.
Como una manera de dar término a esta situación, la comunidad residente en el edificio Don Bosco realizó una reunión con las autoridades a la cual asistió el alcalde Claudio Radonich; la coordinadora de seguridad pública, Carla Barrientos, y representantes de la policía uniformada.
La principal preocupación para los vecinos es la inseguridad que perciben tanto adultos mayores y familias con menores.
Daniela Arecheta, presidenta de la comunidad comentó que Carabineros se comprometió a realizar más rondas en el centro de la ciudad.
“Van a tratar de hacer más rondas en el sector del centro cuando ellos puedan. Ya que, lamentablemente, les falta dotación de Carabineros” señaló.
Si bien en la ocasión el municipio manifestó su disposición de aportar con la unidad de “Seguridad Ciudadana”, ésta no cuenta con la facultad para fiscalizar a los conductores de estos vehículos.
Con el objetivo de profundizar aún más en el tema, los vecinos buscarán reunirse en los próximos días con los parlamentarios de la zona para exponer sus inquietudes, con la finalidad que se establezca una ley que dé atajo a esta situación que data de años y que solo tuvo respiro durante la pandemia.