Ayer, el fiscal especialista en delitos de droga, argumentó que el
ciudadano colombiano que fue detenido cuando ingresaba con ovoides en su
organismo ha colaborado con la investigación, descartando una
vinculación con otros detenidos por el mismo ilícito.
Ayer, en una
audiencia realizada en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, la jueza
Paula Stange accedió al aumento de plazo de la investigación en treinta
días por la falta de una pericia al teléfono del imputado que está
pendiente, equipo que tendría una información relevante, además de
diligencias que debe realizar personal del OS7 de Carabineros en
relación a grabaciones de cámaras del terminal de buses de la empresa de
buses Pingüino, además de indagar las visitas que ha recibido el
imputado en la cárcel de Punta Arenas.
En relación a la
investigación, el fiscal del caso Manuel Soto, señaló que “las
diligencias que aún están pendientes están que aún no hemos tenido
respuesta del Instituto de Salud Pública de Santiago respecto de la
sustancia ilícita que según las pruebas de campo arrojaron que
corresponden a clorhidrato de cocaína, pero hay que tener ese peritaje
con certeza. En otro punto estamos a la espera de peritajes al teléfono
celular del imputado que portaba el imputado el día de su detención que
incluso ha solicitado su propia defensa y donde se podría obtener cierta
información”.
El fiscal agregó que desde un comienzo que el imputado
ha prestado declaración. “Desde que se realizó su formalización en el
Hospital Clínico de Magallanes que ha dicho que está dispuesto a
colaborar y es lo que ha ocurrido durante el transcurso de la
investigación y en eso estamos analizando si estos antecedentes que
aporta son conducentes para esclarecer esto hechos, donde se asegura que
la droga venía a Punta Arenas, sin hasta ahora tener seguridad quien es
el destinatario que son los análisis que estamos investigando”.
El
ciudadano colombiano Ronald Anchico Estupiñan, de 37 años, fue
formalizado el pasado 19 de agosto en el tercer piso del Hospital
Clínico de Magallanes, donde se le indicó por parte del Ministerio
Público que se iniciaba una investigación en su contra por los hechos
que quedaron al descubierto alrededor de las 14.20 horas del 17 de
agosto pasado, cuando personal de Aduanas y del SAG que desempeñan sus
labores en el Paso Fronterizo Integración Austral de Monte Aymond,
fiscalizaron un bus de la empresa El Pingüino que se dirigía desde Río
Gallegos, Argentina, en dirección a Punta Arenas, luego que el chofer
los alertara que un pasajero mantenía una actitud nerviosa. Ante ello se
procedió a realizar una revisión con un can del SAG en el pasillo del
segundo piso del bus. En ese momento el imputado cambió su actitud
corporal, y de manera espontánea señaló que previamente había ingerido
ochenta ovoides que debía trasladar a Punta Arenas. Fue así que se
revisó en los asientos 50 y 51 de la máquina, donde se encontraron 23
ovoides, los cuales habían sido recién evacuados por el ciudadano
colombiano, además de entregar en el lugar dos ovoides más que mantenía
en los bolsillos de sus pantalones. Al ser sometidos a la prueba de
campo se comprobó que se trataba de clorhidrato de cocaína, la que
alcanzó un peso de 144 gramos.
En esas circunstancias, el imputado
debió ser trasladado por el SAMU en una ambulancia hasta el Hospital
Clínico de Magallanes, lugar donde en horas de la madrugada y la mañana
del 18 de agosto expulsó vía anal la cantidad de 62 cápsulas
estomacales, que sometidas a la prueba de campo arrojaron que se trataba
de clorhidrato de cocaína, alcanzando un peso total de 331 gramos.
En
total, se indicó en la audiencia, al imputado se le encontró un total
de 80 ovoides estomacales, que alcanzaron un peso de 475 gramos de
clorhidrato de cocaína, lo que alcanzaría un avalúo superior a los 10
millones de pesos, considerando que el gramo en la región alcanza los 25
mil pesos.
Tras la formalización, el ciudadano extranjero quedó en
prisión preventiva, señalándole en esa ocasión al juez que tiene toda la
disposición de colaborar con la investigación, y que el delito lo
cometió por una enfermedad de su hijo. “Yo simplemente soy lo que
ustedes ven aquí, una persona que hizo esto por necesidad, no vivo de
esto, nunca he tenido un problema con la justicia y ahora lo hice
solamente porque tengo mi niño enfermo. Quiero colaborar con la
justicia, ya que acá en Punta Arenas no tengo a nadie, no soy de acá.
Esto me da vergüenza y es primera vez que estoy en algo así”, manifestó
el colombiano cuando fue formalizado.