Un
violento accidente de tránsito protagonizado por dos choferes ebrios
concluyó con una pasajera fracturada en uno de sus brazos. Los
conductores fueron formalizados ayer y quedaron con arraigo nacional
mientras sean investigados.
El
accidente ocurrió alrededor de la 5 de la mañana, al frente del
Regimiento Pudeto. Según el parte policial, el chofer de un station
wagon marca Mazda manejaba por calle Salvador Allende con 1,28 gramos de
alcohol por litro de sangre. Al llegar a la esquina con Rancagua
colisionó la parte lateral de un Kia, cuyo conductor marcó 1,56 gramos
en el alcohotest.
Una pasajera del Kia resultó con una fractura en su brazo izquierdo.
Debió ser trasladada al Hospital Clínico de Magallanes, donde constató
heridas de carácter grave según el dato de atención de urgencia.
De
acuerdo al parte, los conductores se reprocharon recíprocamente la
responsabilidad del accidente. Ambos fueron arrestados y trasladados a
los calabozos de la Primera Comisaría.
En
la mañana de ayer, la Fiscalía los formalizó por manejo en estado de
ebriedad con resultado de lesiones graves y daños. El Juzgado de
Garantía de Punta Arenas les impuso el arraigo nacional y la suspensión
de sus respectivas licencias mientras se tramite la causa. El plazo para
la investigación se fijó en 90 días.