Cocinero vive drama tras sufrir la amputación de siete dedos de sus pies

Un verdadero drama es el que está
viviendo un ex cocinero, quien ha debido ser intervenido quirúrgicamente en
varias oportunidades para amputarle los dedos de sus pies.

Heriberto Soto Piñuer, lleva
alrededor de 25 años viviendo en la Región de Magallanes, tras dejar atrás su
ciudad de origen, Osorno. Durante ese tiempo se ha desempeñado como maestro de
cocina en diferentes lugares. El último fue en el hotel Mirador del Paine,
donde no pudo seguir desempeñándose producto de la amputación de sus dedos. “La
gangrena en el otro dedo me impidió seguir trabajando”.

El afectado indicó que en octubre
del 2013 le amputaron su primer dedo, fecha que comenzó su calvario. “Todo se
originó por usar zapatos muy duros, eso provocó que salieran una ampollas, lo
que causó que me amputaran mi primer dedo del pie, desde esa vez no ha parado.
Hace dos años me detectaron diabetes y me cuidaba con pastillas, una
radiografía mostró que el hueso estaba negro, esto porque la gangrena avanza
por dentro”.

El afectado, señaló ayer, en el
tercer piso del Hospital Clínico de Magallanes, que tuvo que retornar para que
le amputaran dos dedos más, que espera salir adelante, ya que no tiene
familiares en la zona. “Ahora me salió una ampolla en el dedo grande del otro
pie, se reventó y contagió al otro, por lo que me amputaron dos dedos más. Me
hicieron una limpieza y la herida era profunda por lo que ahora estoy
discapacitado, y no puedo trabajar. En total me han amputado siete dedos”.

El ex cocinero señaló que a pesar
de su discapacidad tiene problemas para su jubilación. “Por mi edad, cumplí 52
años ayer, (el sábado) y es muy temprano para jubilame me dijeron de mi AFP
Habitat, y me dijeron que recién para que me den una pensión de invalidez me
tienen que cortar el pie completo, ojalá que cambien de opinión, donde impongo
hace más de treinta años”.

Otro de los dramas que vive este
cocinero osornino, es que no tiene familiares en Punta Arenas, por lo que
cuando fue dado de alta la primera vez que le amputaron cinco dedos, llegó a
pernoctar al Hogar de Cristo, donde debían salir del lugar a tempranas horas,
producto de no tener donde ir y caminar. Esto lo obligó a ser hospitalizado
nuevamente. “A las 7.30 horas de la mañana teníamos que salir, y obviamente
tenía que caminar para entrar en calor, eso provocó la otra ampolla, además que
los zapatos no eran los adecuados para andar con ellos, ya que por mi
amputación anterior debía andar con un bastón”.

Heriberto Soto, a pesar de la
pérdida de sus dedos, mostró una espíritu de superación y espera salir
adelante. “Estoy en las mejores manos, aún soy joven y tengo el ánimo de salir
adelante y me va a ir bien”.

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