Condenado a cinco años de cárcel por agredir y violar a su ex pareja

A una pena
de cárcel de cinco años y un día fue condenado ayer un joven acusado de
violación en contra de su ex pareja.

De acuerdo a
la acusación presentada por la Fiscalía en el juicio en el Tribunal Oral en lo
Penal de Punta Arenas, los hechos ocurrieron la madrugada del 25 de octubre del
año pasado, en circunstancias que la víctima se encontraba en su domicilio,
ubicado en el sector sur de Punta Arenas. Hasta el lugar llegó su ex
conviviente, el imputado Christopher Alexis Stefano Saldivia Opitz, con quien
había estado previamente en casa de una prima y había sostenido una discusión
debido a la ingesta alcohólica del imputado y agresividad demostrada en dicho
lugar, de manera que abandonaron dicha casa cada uno por su lado. Ante la
insistencia del imputado por ingresar a la casa -señala la acusación-, la joven
de 20 años abrió la puerta, instantes que el acusado exigiendo a la víctima
quedarse con él, la tomó del cuello, tapándole la boca, procediendo a darle
golpes de puño en cara y cabeza, para luego ejerciendo fuerza arrojarla al
suelo, forcejeando con la víctima, insultándola y exigiéndole que se quede
callada, para finalmente agredirla sexualmente. Tras esto, el imputado le
habría pedido perdón, lo que fue rechazado por la víctima. Ante ello, el sujeto
le habría propinado un rodillazo en la frente.

La fiscal
Wendoline Acuña se mostró conforme con la decisión del Tribunal: “Finalmente
fue una pena efectiva de cinco años y un día, esto significa que sin obtener
una pena sustitutiva, además de las accesorias legales y la prohibición de
acercarse a la víctima y a su domicilio”.

En el juicio
realizado el lunes, la víctima entregó su testimonio ante los jueces, señalando
que “Me acerqué a él para tener cercanía como padres, por mi hija, pero siempre
le dejé en claro que no quería retomar la relación. Esa noche después de la
junta que tuvimos en la casa de mi prima, sentí que en mi casa andaba alguien
en el patio y me di cuenta que era él, había saltado la reja y me dijo que
tenía que volver con él. Le dije que se vaya y que no hiciera escándalo. Pero
entró y me agarró del cuello, me tira al piso, me tapa la boca y me pega combos
en la cara. Me sacó la ropa y me violó. Intentaba gritar pero me tenía tapada
la boca, trataba de pegarle pero me él me pegaba más fuerte. Después de que me
forzó me abrazó y me pidió que lo perdone, le dije que no quería verlo más y me
pegó un rodillazo en la cabeza”.

El acusado
no entregó su versión en el juicio, pero cuando fue detenido y formalizado, el
30 de octubre del año pasado, declaró no recordar lo sucedido y que por la
ingesta de alcohol despertó un día y medio después entre unos matorrales en el
Parque María Behety.

El abogado
defensor Cristián Opazo, indicó que se logró una pena más baja de la que
solicitaba la Fiscalía, siete años y un día. “Se conversó con mi representado y
la teoría era obtener la pena mínima de violación y se absolvió por el delito
de desacato”.

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