“En estos dos años que he estado
en esta situación, he aprendido valorar mi libertad, mi familia. Los hechos
fueron circunstanciales por lo que quiero pedir disculpas a Esteban y su
familia. Lo que pasó nunca fue con intención de ocasionarle la muerte, solo
fueron unos vasos de más que provocaron esta pelea”. Estas fueron las palabras
de Juan Francisco Ruiz Vargas del Campo, condenado ayer por las graves lesiones
que le ocasionó a otro joven el año 2013 en las afueras de una discoteque.
Ayer, en un procedimiento
abreviado en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, el acusado Juan Ruiz
Vargas del Campo, aceptó los cargos que le imputó la Fiscalía tras la
investigación que se desarrolló en su contra por la agresión que sufrió el
joven Esteban Alvarado Cahuas.