Tras un juicio realizado durante la semana, los jueces decidieron condenar a un adulto, acusado por un robo a una pena de cinco años y un día de cárcel, mientras que para el adolescente involucrado a penas de trabajos comunitarios.
Fue así que a Milton Neftalí Cheuquepán Manríquez se le condenó a cinco años y un día como autor del delito de robo en lugar destinado a la habitación. Se indicó que el 8 de agosto en horas de la tarde los imputados G.E.G., de 17 años, y Milton Neftalí Cheuquepán Manríquez, de 39 años, llegaron hasta el inmueble ubicado en calle Armando Sanhueza a la altura del 2300, donde el adulto escaló una pandereta e ingresó al inmueble por una puerta de cocina, registrando las dependencias sustrayendo diversas especies, entre ellas equipos computacionales y un par de zapatillas.
Tras el ilícito, Cheuquepán tomó contacto con el adolescente haciéndole entrega de las especies, las cuales fueron recuperadas posteriormente por personal de la SIP de Carabineros en el domicilio del menor, logrando su detención, al igual que la de Cheuquepán, a quien una de las víctimas reconoció el par de zapatillas que habían sido sustraídas desde uno de los domicilios afectados.
Mientras que al adolescente lo condenaron por este mismo hecho, pero por el delito de receptación, por lo que deberá cumplir una pena única de 60 horas de prestación de servicio en beneficio de la comunidad, además de someterse a un tratamiento por adicción o consumo excesivo de alcohol y drogas. Al conocido “argentino”, se le condenó por este mismo delito, pero por lo ocurrido el 7 de agosto del año pasado, en circunstancias que se produjo un robo en la vivienda ubicada en calle Francisco Vergara, donde desconocidos ingresaron a la vivienda sustrayendo un notebook, el cual mantenía en su poder este equipo. Los jueces determinaron absolver al adolescente por unanimidad por el hecho que se le acusaba, ocurrido el 2 de agosto de 2015 alrededor de las 20 horas, en circunstancias que se produjo un robo en una vivienda ubicada en calle Manuel Rodríguez a la altura del número 2500, donde desconocidos sustrajeron equipos computacionales, electrónicos, juegos, celulares y prendas de vestir.
Otra absolución que decretó el tribunal por mayoría se refiera a que el menor de 17 años de iniciales G.E.G., el 27 de julio del año pasado, en horas de la tarde, concurrió al domicilio ubicado en calle Guillermo Tell a la altura del número 0900, donde sus propietarios no se encontraban, instantes que el imputado escaló un muro e ingresó al domicilio rompiendo un vidrio sustrayendo diversas especies, entre ellas equipos computacionales y juegos electrónicos para luego huir, siendo avaluadas las especies en un millón de pesos que fueron halladas posteriormente en el domicilio del menor imputado.