Hace un año, un joven fue detenido y luego formalizado por una violenta agresión. Ayer, fue condenado por el delito de lesiones graves.
De acuerdo a la acusación presentada por la Fiscalía, Iván Cárdenas Rodríguez, la madrugada del 25 de diciembre de 2013, en compañía de terceros, se enfrascó en una discusión con un grupo familiar, instantes que se produjo un corte de luz.
Los habitantes del domicilio, ubicado en la Población Archipiélago de Chiloé, salieron a increpar al grupo de Cárdenas, cuando éste con un sable atacó a la víctima ocasionándole una grave lesión en el rostro.
Ayer, en el juicio, el propio acusado habló antes los jueces: “Ese día estaba compartiendo con mis amigos, cuando de repente se cortó la luz en todo el sector y llegan estos tres familiares a echarnos la culpa que habíamos cortado la luz y le dijimos que no habíamos sido nosotros. Ahí nos vienen a agredir con armas cortantes y me pegan, incluso uno de ellos me iba a apuñalar. Para defenderme agarré un sable y lo agredí, porque sino me iban a apuñalar a mí”.
Respecto a la acusación, en el juicio la defensa solicitó recalificar el delito, es decir de las graves gravísimas a lesiones menos graves. Los jueces decidieron condenarlo por lesiones graves, tal como lo indicó el fiscal Oliver Rammsy: “Nosotros en primera instancia calificamos el delito como lesiones graves gravísimas, pero el tribunal consideró que las lesiones son de una entidad, pero no de las que señala la norma, las que deja secuelas permanentes. En este caso son lesiones graves en la forma como actuó, y con esta condena arriesga penas que parten en los 541 días a los tres años. Esperamos que no se le otorgue beneficios ya que desde los 13 años que tiene sanciones, robo con intimidación, robo por sorpresa, lesiones graves y varias receptaciones”.
La sentencia se dará a conocer el 31 de diciembre a las 11.00 horas.