Luego de tres días de juicio, ayer el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas dictó veredicto condenatorio en contra de un conductor que en estado de ebriedad impactó a un taxi dejando a su conductora con graves lesiones graves y cuantiosos daños.
Fue así que los jueces Julio Álvarez Toro, Jaime Álvarez Astete y Luis Álvarez Valdés, por unanimidad decidieron condenar a Jaime Rubén Navarro Toledo como autor del delito de manejo de vehículo motorizado en estado de ebriedad causando lesiones graves y leves. Además del segundo delito que refiere la Ley Emilia de darse a la fuga sin prestar ayuda y sin dar aviso a la autoridad policial más cercana en calidad de autor.
Cabe señalar que los jueces determinaron condenar por el delito de lesiones graves en perjuicio de la taxista y no de lesiones graves gravísimas que solicitaba la Fiscalía, por lo que arriesga una pena menor.
Ante esto, el fiscal Felipe Aguirre, solicitó a los jueces que se apliquen dos penas de tres años para cada delito por los que fue condenado el conductor, además de la inhabilitación perpetua para obtener licencia de conducir.
Por su parte, la abogada defensora Karina Ulloa, solicitó al tribunal que a su representado se le reconozcan atenuantes, pidiendo 100 días de presidio por el manejo en estado de ebriedad causando lesiones graves. Mientras que por el segundo delito de darse a la fuga, el imputado colaboró en la investigación por concurrir ante Carabineros horas después y logró aclararse el hecho ya que no había sido reconocido anteriormente. Pidiendo que se le aplique la pena de 541 días de presidio, pidiendo además que se le otorgue una pena sustitutiva de reclusión domiciliaria nocturna, petición a la que se opuso el fiscal Aguirre, señalando que no existió colaboración en esclarecer los hechos de la investigación, que no tiene irreprochable conducta anterior por diferentes condenas que mantiene por lo que pidió que la condena sea de manera efectiva en la cárcel, todo lo que se conocerá el próximo miércoles a las 13 horas,
El imputado fue condenado por los hechos que datan de la madrugada del 1 de mayo del año pasado, en circunstancias que Jaime Navarro Toledo conducía en estado de ebriedad un jeep Geo Tracker por pasaje Millaray, y al llegar a la intersección de la calle Manuel Aguilar intentó efectuar un viraje, no cediendo el paso preferencial a un taxi básico que lo impactó de frente, el que era conducido por María Eugenia Bahamonde, quien se desplazaba por calle Manuel Aguilar, provocándose un impacto de alta energía.
Tras la colisión, el imputado se dio a la fuga, siendo ayudado por terceros que lo acompañaban.
Producto del accidente, a la taxista se le diagnosticaron lesiones graves gravísimas, entre ellas una fractura del tobillo izquierdo, politraumatismo, fractura costal, todas las que le provocaron una incapacidad laboral de 180 días y con una secuela funcional permanente. Se indica, además, que el pasajero del taxi, Sebastián Canales Burnes, resultó con una lesión leve en su pierna izquierda.