Los
condenados Yerald Monsalves Carrizo –alias “Santys”– y su polola Dafne
Pérez Meza fueron detenidos tras un procedimiento bautizado como
“Operación Euforia”. Tras casi cuatro meses de investigación, la PDI
allanó el domicilio que ambos compartían y descubrieron 86 pastillas de
éxtasis, 1,54 gramos de ketamina y casi tres gramos de marihuana.
El
20 de agosto el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas les impuso
tres años de cárcel por tráfico de drogas. Aunque los jóvenes no tenían
antecedentes penales, los jueces resolvieron que la pena fuera cumplida de manera efectiva.
La
defensa recurrió a la Corte de Apelaciones para que la pena se
cumpliera a través de la libertad vigilada intensiva. Alegaron que los
acusados cumplían con los requisitos objetivos y subjetivos para cumplir
una pena sustitutiva.
Sin
embargo, esa opción fue descartada por el tribunal de alzada. En un
escueto fallo, la sala presidida por la ministra María Isabel San Martín
resolvió que “los condenados no cumplen con los requisitos subjetivos
para concederles la libertad vigilada intensiva”.