A cumplir
una pena de tres años, pero en libertad, fue condenado Jonathan Ulloa Balcazar,
como responsable del delito de receptación, además de otros 541 días de
presidio por el delito de incendio.
Las mismas
penas deberán cumplir sus amigos, Marcos Vidal Dawes y Mauricio Diaz
Maripillán.
Sin embargo el
tribunal le concedió a los sentenciados la libertad vigilada intensiva, durante
el tiempo que duren sus condenas, siempre
bajo el control de Gendarmería.
Un cuarto
imputado, E.U.O., quien era menor de edad al momento de ocurrir los hechos
(ahora tiene 18 años) fue sentenciado a una pena de 120 horas de prestación de
servicios en beneficio de la comunidad, por cada delito respectivamente, ya que
los jueces acogieron la atenuante de irreprochable conducta anterior.
La causa
estuvo a cargo de la fiscal Wendoline Jetzera Acuña, quien defendió los hechos
de la acusación los que dan cuenta de la sustracción de un vehículo desde el
frontis del domicilio de la víctima, el 13 de febrero de este año.
Para cumplir
su cometido, los antisociales se valieron de una grúa con la cual trasladaron
el vehículo hasta el domicilio de Mauricio Díaz Maripillán, donde procedieron a
desvalijarlo, apoderándose de las puertas, parabrisas trasero, tapabarros,
focos, y la tapa de cubierta del portamaletas.
Esa misma
noche -tras esconder las piezas-, lo transportaron a un sitio eriazo cercano a
la calle Canal de Chacao, lugar donde procedieron a incendiarlo. La pérdida del
vehículo fue total.